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Cirugía del plexo braquial: costo, indicaciones, preparación, riesgos y recuperación

24 de diciembre de 2025
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La cirugía del plexo braquial es un procedimiento quirúrgico especializado que repara o reconstruye el plexo braquial, una red de nervios que se origina en la médula espinal del cuello y se extiende hasta el brazo. Este complejo sistema nervioso es responsable del movimiento y la sensibilidad del hombro, el brazo y la mano. Cuando estos nervios se dañan debido a un traumatismo, una lesión o ciertas afecciones médicas, puede provocar un deterioro funcional significativo, afectando la capacidad de la persona para usar el brazo con eficacia.

El objetivo principal de la cirugía del plexo braquial es restaurar la función y mejorar la calidad de vida de las personas que sufren lesiones del plexo braquial. Estas lesiones pueden deberse a diversas causas, como accidentes de motocicleta, lesiones deportivas, traumatismos congénitos (como la parálisis de Erb) o tumores que afectan el plexo braquial. La cirugía busca reparar los nervios dañados, restablecer las conexiones nerviosas y, en última instancia, restaurar el movimiento y la sensibilidad en las zonas afectadas.

Durante el procedimiento, los cirujanos pueden emplear diversas técnicas, como injertos nerviosos, transferencias nerviosas o transferencias musculares, según la extensión y la ubicación del daño nervioso. La elección de la técnica se adapta a las necesidades individuales del paciente, con el objetivo de maximizar la recuperación y los resultados funcionales.
 

¿Por qué se realiza la cirugía del plexo braquial?

La cirugía del plexo braquial se suele recomendar a pacientes que presentan síntomas de daño nervioso que afectan significativamente sus actividades diarias. Los síntomas comunes que pueden llevar a considerar esta cirugía incluyen:

  • Debilidad en el brazo o la mano: Los pacientes pueden experimentar dificultad para levantar el brazo, agarrar objetos o realizar tareas de motricidad fina. Esta debilidad puede ser debilitante y afectar la capacidad de la persona para trabajar o participar en actividades recreativas.
  • Perdida de la sensibilidad: La lesión del plexo braquial puede provocar entumecimiento u hormigueo en el brazo o la mano. Esta pérdida sensorial puede afectar la coordinación y aumentar el riesgo de lesiones.
  • Dolor: Algunas personas pueden experimentar dolor crónico en el hombro, el brazo o la mano debido a daño nervioso. Este dolor puede ser intenso y podría no responder a tratamientos conservadores.
  • Atrofia muscular: Con el tiempo, si los nervios no funcionan correctamente, los músculos que inervan pueden comenzar a desgastarse, lo que genera mayor debilidad y deterioro funcional.

La cirugía del plexo braquial suele recomendarse cuando los tratamientos conservadores, como la fisioterapia o el manejo del dolor, no han proporcionado suficiente alivio o mejoría. El momento de la cirugía es crucial; una intervención temprana suele conducir a mejores resultados. Los cirujanos pueden recomendar el procedimiento a los pocos meses de la lesión para maximizar las posibilidades de regeneración nerviosa y recuperación funcional.
 

Indicaciones para la cirugía del plexo braquial

Diversas situaciones clínicas y hallazgos diagnósticos pueden indicar la necesidad de cirugía del plexo braquial. Entre ellas se incluyen:

  • Lesión traumática: Los pacientes que han sufrido una lesión traumática del plexo braquial, como un accidente de motocicleta o una caída, pueden ser candidatos a cirugía. Los estudios de imagen, como la resonancia magnética o la tomografía computarizada, pueden ayudar a evaluar la extensión del daño nervioso.
  • Síntomas persistentes: Si un paciente continúa experimentando debilidad significativa, pérdida de sensibilidad o dolor en el brazo o la mano durante un período prolongado (normalmente más de tres a seis meses), puede ser necesaria una intervención quirúrgica.
  • Hallazgos de la electromiografía (EMG): Una EMG puede ayudar a determinar la extensión del daño nervioso y evaluar su viabilidad. Si la EMG muestra signos de denervación o función nerviosa deficiente, podría estar indicada la cirugía.
  • Lesiones relacionadas con el nacimiento: Los bebés que sufren lesiones del plexo braquial durante el nacimiento, como la parálisis de Erb, pueden requerir intervención quirúrgica si no muestran mejoría con el tratamiento conservador cuando alcanzan los tres a seis meses de edad.
  • Tumores o lesiones: En los casos en que los tumores o lesiones comprimen el plexo braquial, puede ser necesaria la extirpación quirúrgica del tumor para aliviar los síntomas y restaurar la función nerviosa.
  • Necesidades de injerto o transferencia de nervio: Si los nervios del plexo braquial están gravemente dañados, puede estar indicado un injerto o transferencia nerviosa para restaurar la función. Esto suele determinarse mediante una evaluación clínica exhaustiva y estudios de imagen.

En resumen, la cirugía del plexo braquial es una intervención crucial para las personas que sufren daño nervioso que afecta significativamente su calidad de vida. Al comprender las indicaciones de esta cirugía, los pacientes y sus familias pueden tomar decisiones informadas sobre sus opciones de tratamiento y colaborar estrechamente con sus profesionales de la salud para lograr los mejores resultados posibles.
 

Contraindicaciones para la cirugía del plexo braquial

La cirugía del plexo braquial puede ser un procedimiento crucial para quienes sufren lesiones nerviosas o afecciones que afectan el plexo braquial, una red de nervios que controla el movimiento y la sensibilidad del brazo y la mano. Sin embargo, no todos son candidatos adecuados para este tipo de cirugía. Comprender las contraindicaciones es crucial tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud.

  • Condiciones médicas graves: Los pacientes con problemas de salud subyacentes importantes, como diabetes no controlada, cardiopatías o enfermedades pulmonares graves, podrían no ser candidatos ideales. Estas afecciones pueden complicar la anestesia y la recuperación.
  • Infección: Las infecciones activas en la zona donde se realizará la cirugía pueden suponer riesgos graves. La cirugía debe posponerse hasta que la infección se haya curado para prevenir complicaciones.
  • Mala salud general: Las personas con un sistema inmunitario debilitado o desnutridas pueden enfrentar mayores riesgos durante y después de la cirugía. Es fundamental realizar una evaluación exhaustiva del estado de salud general.
  • Factores psicologicos: Los pacientes con afecciones mentales no tratadas o que no comprendan completamente el procedimiento y sus implicaciones podrían no ser candidatos adecuados. La preparación psicológica es fundamental para obtener resultados satisfactorios.
  • Consideraciones de edad: Si bien la edad por sí sola no constituye una contraindicación estricta, los pacientes mayores pueden presentar un mayor riesgo de complicaciones. Es necesaria una evaluación exhaustiva para determinar si los beneficios superan los riesgos.
  • Cirugías Anteriores: Los pacientes que se han sometido a múltiples cirugías en la misma zona pueden presentar tejido cicatricial que complique el procedimiento. Esto puede afectar la capacidad del cirujano para acceder eficazmente a los nervios.
  • Potencial de recuperación inadecuado: Si un paciente tiene un pronóstico de recuperación desfavorable debido a la magnitud del daño nervioso u otros factores, es posible que no se recomiende la cirugía. Es fundamental realizar una evaluación exhaustiva de la función nerviosa.
  • Alergias a la anestesia: Los pacientes con alergias conocidas a los agentes anestésicos pueden necesitar enfoques alternativos o puede que no sean aptos para la cirugía en absoluto.
  • Incumplimiento: Los pacientes que probablemente no sigan las instrucciones de cuidados posoperatorios o asistan a las citas de seguimiento pueden no ser buenos candidatos para la cirugía, ya que estos factores son fundamentales para la recuperación.
     

Cómo prepararse para la cirugía del plexo braquial

La preparación para la cirugía del plexo braquial es fundamental para garantizar un resultado exitoso. Estos son los pasos clave y las consideraciones para los pacientes:

  • Consulta con el Cirujano: El primer paso es una consulta exhaustiva con un cirujano cualificado especializado en lesiones del plexo braquial. Esta incluirá una revisión detallada de la historia clínica del paciente, sus síntomas actuales y los resultados esperados de la cirugía.
  • Pruebas preoperatorias: Los pacientes pueden someterse a diversas pruebas para evaluar su salud general y el estado del plexo braquial. Estas pruebas pueden incluir:
    • Resonancia magnética o tomografía computarizada para visualizar el daño a los nervios.
    • Electromiografía (EMG) para evaluar la función nerviosa.
    • Análisis de sangre para detectar problemas de salud subyacentes.
  • Revisión de medicamentos: Los pacientes deben proporcionar una lista completa de medicamentos, incluyendo medicamentos de venta libre y suplementos. Es posible que sea necesario ajustar o suspender la dosis de ciertos medicamentos, como los anticoagulantes, antes de la cirugía.
  • Modificaciones de estilo de vida: A menudo se aconseja a los pacientes que realicen cambios en su estilo de vida antes de la cirugía. Estos pueden incluir:
    • Dejar de fumar, ya que puede perjudicar la curación.
    • Mantener una dieta saludable para apoyar la recuperación.
    • Realizar actividad física ligera, según lo recomendado por el proveedor de atención médica.
  • Consulta de Anestesia: Puede ser necesaria una reunión con un anestesiólogo para analizar las opciones de anestesia y los posibles riesgos, especialmente para pacientes con reacciones previas a la anestesia.
  • Organización de la atención postoperatoria: Los pacientes deben planificar el cuidado posoperatorio, lo que incluye organizar que alguien los lleve a casa después del procedimiento y los ayude durante el período de recuperación inicial.
  • Comprender el procedimiento: Los pacientes deben informarse sobre la cirugía, incluyendo qué esperar antes, durante y después del procedimiento. Este conocimiento puede ayudar a aliviar la ansiedad y prepararlos mentalmente.
  • Instrucciones de ayuno: Por lo general, se indicará a los pacientes que ayunen durante un período determinado antes de la cirugía, generalmente desde la noche anterior. Esto es importante para reducir el riesgo de complicaciones durante la anestesia.
  • Ropa y artículos personales: El día de la cirugía, los pacientes deben llevar ropa cómoda y evitar usar joyas o maquillaje. También es recomendable dejar los objetos de valor en casa.
     

Cirugía del plexo braquial: procedimiento paso a paso

Comprender el proceso paso a paso de la cirugía del plexo braquial puede ayudar a los pacientes a sentirse más tranquilos. Esto es lo que suele ocurrir antes, durante y después del procedimiento:

  • Preparación preoperatoria: El día de la cirugía, los pacientes llegarán al centro quirúrgico. Se registrarán y es posible que se les pida que se pongan una bata de hospital. Se les colocará una vía intravenosa para administrarles líquidos y medicamentos.
  • Administración de anestesia: Una vez en el quirófano, el anestesiólogo administrará anestesia. Esta puede ser general, que adormece al paciente, o regional, que adormece la zona alrededor del plexo braquial.
  • Procedimiento quirúrgico: El cirujano realizará una incisión, generalmente en la zona del cuello o del hombro, para acceder al plexo braquial. La técnica específica dependerá del tipo de lesión o afección a tratar. Los procedimientos comunes incluyen:
    • Injerto de nervio, donde se utilizan nervios sanos para reparar los dañados.
    • Transferencia de nervios, donde se redirige un nervio menos crítico para restaurar la función.
    • Descompresión, que alivia la presión sobre los nervios.
  • Cierre: Tras realizar las reparaciones necesarias, el cirujano cerrará la incisión con suturas o grapas. Se aplicará un apósito estéril para proteger la zona.
  • Cuarto de recuperación: Después de la cirugía, los pacientes serán trasladados a una sala de recuperación donde se les monitoreará mientras se despiertan de la anestesia. Se les revisarán los signos vitales regularmente y se les administrará tratamiento para el dolor.
  • Cuidado postoperatorio: Una vez estables, los pacientes podrían recibir el alta el mismo día o podrían necesitar pasar la noche en observación. Se les proporcionarán instrucciones para el cuidado en casa, incluyendo cómo controlar el dolor, el cuidado de la incisión y cuándo realizar una cita de seguimiento con el cirujano.
  • Rehabilitación: La fisioterapia suele ser una parte crucial de la recuperación. Los pacientes trabajarán con un terapeuta para recuperar la fuerza y ​​la movilidad del brazo y la mano afectados. El tiempo de rehabilitación varía según la extensión de la cirugía y la recuperación individual.
  • Citas de seguimiento: Las visitas de seguimiento regulares con el cirujano son esenciales para supervisar la cicatrización y evaluar el éxito de la cirugía. Se podrán realizar ajustes a la rehabilitación según el progreso.
     

Riesgos y complicaciones de la cirugía del plexo braquial

Como cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía del plexo braquial conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones. Es importante que los pacientes los conozcan, aunque muchas personas obtienen resultados satisfactorios.
 

  • Riesgos comunes:
    • Infección: Como en cualquier cirugía, existe el riesgo de infección en la incisión. El cuidado y la higiene adecuados de la herida son esenciales para minimizar este riesgo.
    • Sangrado: Se espera algo de sangrado, pero el sangrado excesivo puede requerir una intervención adicional.
    • Dolor: El dolor posoperatorio es común y generalmente se puede controlar con medicamentos.
       
  • Riesgos relacionados con los nervios:
    • Daño a los nervios: si bien el objetivo es reparar los nervios, existe el riesgo de que se produzcan más daños durante el procedimiento.
    • Formación de neuroma: A veces, un nervio puede formar un crecimiento doloroso de tejido cicatricial llamado neuroma, que puede provocar molestias.
       
  • Riesgos de la anestesia: Pueden presentarse reacciones a la anestesia, aunque son poco frecuentes. Los pacientes deben consultar cualquier inquietud con su anestesiólogo.
     
  • Complicaciones específicas de la cirugía del plexo braquial:
    • Falta de mejora: En algunos casos, es posible que la cirugía no restablezca la función completa y los pacientes no logren los resultados deseados.
    • Rigidez o debilidad: algunos pacientes pueden experimentar rigidez o debilidad en el brazo o la mano después de la cirugía, lo que puede requerir terapia adicional.
       
  • Riesgos raros:
    • Coágulos de sangre: Existe un pequeño riesgo de que se formen coágulos de sangre en las piernas, que pueden ser graves si viajan a los pulmones.
    • Neumonía: Los pacientes que tienen menos movilidad después de la cirugía pueden correr riesgo de sufrir neumonía, especialmente si tienen afecciones pulmonares preexistentes.
       
  • Consideraciones a largo plazo: Algunos pacientes pueden experimentar dolor crónico o molestias en la zona afectada mucho después de la cirugía. Podría ser necesario un tratamiento continuo.
     

Recuperación después de la cirugía del plexo braquial

La recuperación de una cirugía de plexo braquial es una fase crucial que influye significativamente en el éxito general del procedimiento. El tiempo de recuperación puede variar según la extensión de la cirugía y el estado de salud del paciente. Generalmente, los pacientes pueden esperar un proceso de recuperación estructurado que dura varios meses.
 

Cronograma de recuperación esperado

  • Fase postoperatoria inmediata (0-2 semanas): Después de la cirugía, los pacientes suelen permanecer hospitalizados durante unos días para su seguimiento. El control del dolor es una prioridad durante este periodo, y se les pueden recetar medicamentos para aliviar las molestias. Es común que se presenten hinchazón y hematomas alrededor de la zona quirúrgica.
  • Recuperación temprana (2-6 semanas): Generalmente se aconseja a los pacientes mantener el brazo afectado inmovilizado con un cabestrillo para favorecer la cicatrización. Se pueden realizar actividades ligeras, pero se debe evitar levantar objetos pesados ​​o realizar movimientos extenuantes. Se programarán citas de seguimiento para supervisar el progreso de la cicatrización.
  • Fase de rehabilitación (6 semanas - 3 meses): La fisioterapia suele comenzar alrededor de seis semanas después de la cirugía. Un fisioterapeuta guiará a los pacientes mediante ejercicios diseñados para recuperar la movilidad y la fuerza. Esta fase es crucial para recuperar la función del brazo y la mano.
  • Recuperación a largo plazo (3-12 meses): La recuperación completa puede tardar hasta un año o más. Los pacientes pueden continuar con la fisioterapia para mejorar la fuerza y ​​la coordinación. Las visitas de seguimiento regulares con el cirujano ayudarán a monitorear el progreso y a abordar cualquier inquietud.
     

Consejos para el cuidado posterior

  • Siga los consejos médicos: siga estrictamente las instrucciones postoperatorias del cirujano con respecto a la medicación, las restricciones de actividad y las citas de seguimiento.
  • Fisioterapia: Participe activamente en las sesiones de fisioterapia. La constancia es clave para recuperar la fuerza y ​​la movilidad.
  • Manejo del dolor: Use los analgésicos recetados según las indicaciones. Si el dolor persiste o empeora, contacte a su profesional de la salud.
  • Cuidado de la herida: Mantenga la zona quirúrgica limpia y seca. Vigile si aparecen signos de infección, como mayor enrojecimiento, hinchazón o secreción.
  • Nutrición: Mantenga una dieta equilibrada rica en vitaminas y minerales para favorecer la recuperación. Los alimentos ricos en proteínas, como carnes magras, pescado, huevos y legumbres, pueden contribuir a la recuperación.
     

Cuándo se podrán reanudar las actividades normales

La mayoría de los pacientes pueden retomar gradualmente sus actividades normales en un plazo de tres a seis meses, dependiendo de su progreso en la recuperación. Las actividades ligeras pueden reanudarse antes, mientras que los deportes de alto impacto o levantar objetos pesados ​​deben evitarse hasta que el cirujano lo autorice, generalmente alrededor de seis meses después de la cirugía.
 

Beneficios de la cirugía del plexo braquial

La cirugía del plexo braquial ofrece varias mejoras clave en la salud y la calidad de vida de los pacientes con lesiones nerviosas. Estos son algunos de los principales beneficios:

  • Restauración de la función: El objetivo principal de la cirugía del plexo braquial es restaurar la función del brazo y la mano afectados. Una cirugía exitosa puede mejorar el movimiento, la fuerza y ​​la coordinación.
  • Alivio del dolor: Muchos pacientes experimentan un alivio significativo del dolor después de la cirugía. Esto puede mejorar la comodidad general y la calidad de vida, permitiéndoles participar más plenamente en sus actividades diarias.
  • Calidad de vida mejorada: Al restaurar la función y reducir el dolor, los pacientes suelen reportar una mejor calidad de vida. Pueden regresar al trabajo, disfrutar de sus aficiones y participar en actividades sociales que antes les resultaban difíciles.
  • Beneficios psicológicos: La capacidad de recuperar el uso de un brazo o una mano puede tener profundos beneficios psicológicos. Los pacientes suelen experimentar una mayor autoestima y confianza, lo que puede tener un impacto positivo en su salud mental.
  • Resultados a largo plazo: Muchos pacientes observan mejoras duraderas en la función y el control del dolor, lo que hace que la cirugía del plexo braquial sea una consideración que vale la pena para aquellos con lesiones nerviosas importantes.
     

Cirugía del plexo braquial vs. procedimiento alternativo

Si bien la cirugía del plexo braquial es un método común para tratar lesiones nerviosas, algunos pacientes pueden considerar procedimientos alternativos, como el injerto o la transferencia de nervios. A continuación, se presenta una comparación de estas opciones:

CaracterísticaCirugía del plexo braquialinjerto de nervioTransferencia de nervios
IndicaciónLesión nerviosa graveDaño nervioso con brechaLesión parcial del nervio
Complejidad del procedimientoComplejoModeradoMenos complejo
Tiempo de recuperación3-12 meses6-12 meses3-6 meses
Restauración de funcionesAlto potencialModeradoAlto potencial
Manejo del DolorDolor postoperatorioDolor moderadoMenos dolor
RiesgosInfección, daño a los nerviosRechazo del injertoSitio donante limitado

 

Costo de la cirugía del plexo braquial en India

El costo de la cirugía de plexo braquial en India suele oscilar entre ₹1,00,000 y ₹3,00,000. Para obtener un presupuesto exacto, contáctenos hoy mismo.
 

Preguntas frecuentes sobre la cirugía del plexo braquial

¿Qué debo comer antes de la cirugía? 

Es fundamental mantener una dieta equilibrada y rica en vitaminas y minerales. Concéntrese en proteínas magras, cereales integrales, frutas y verduras. Evite las comidas copiosas la noche anterior a la cirugía y siga las instrucciones de su cirujano sobre el ayuno.

¿Puedo tomar mis medicamentos habituales antes de la cirugía? 

Hable sobre todos los medicamentos con su cirujano. Es posible que sea necesario suspender o ajustar la dosis de algunos medicamentos antes de la cirugía, especialmente los anticoagulantes. Siga siempre las indicaciones de su médico.

¿Qué debo esperar durante la primera semana después de la cirugía? 

Es normal sentir algo de dolor e inflamación en la zona quirúrgica. Probablemente necesite mantener el brazo inmovilizado con un cabestrillo. Siga las instrucciones de su cirujano para el manejo del dolor y el cuidado de la zona quirúrgica.

¿Cuánto tiempo estaré en el hospital? 

La mayoría de los pacientes permanecen hospitalizados de 1 a 3 días después de la cirugía para su seguimiento. Su cirujano le brindará orientación específica según su estado y recuperación.

¿Cuando puedo empezar la fisioterapia? 

La fisioterapia suele comenzar alrededor de seis semanas después de la cirugía. Su cirujano le proporcionará una derivación y pautas según su progreso de recuperación.

¿Qué actividades debo evitar durante la recuperación? 

Evite levantar objetos pesados, realizar actividades extenuantes y cualquier movimiento que le cause dolor. Siga las recomendaciones de su cirujano sobre las restricciones de actividad durante el período de recuperación.

¿Existe riesgo de infección después de la cirugía? 

Sí, existe riesgo de infección con cualquier procedimiento quirúrgico. Mantenga la zona quirúrgica limpia y seca, y esté atento a posibles signos de infección, como aumento del enrojecimiento o secreción.

¿Cuánto tiempo se tarda en ver una mejoría después de la cirugía?

 La mejoría puede variar, pero muchos pacientes empiezan a notar cambios en un plazo de tres a seis meses. La recuperación completa puede tardar hasta un año o más.

¿Pueden los niños someterse a cirugía del plexo braquial? 

Sí, los niños pueden beneficiarse de la cirugía del plexo braquial, especialmente si han sufrido lesiones nerviosas. Consulte con un pediatra para obtener asesoramiento personalizado y opciones de tratamiento.

¿Qué debo hacer si siento un dolor intenso después de la cirugía? 

Si experimenta dolor intenso o que empeora, contacte a su profesional de la salud de inmediato. Este podrá evaluar su condición y ajustar su plan de manejo del dolor según sea necesario.

¿Existen restricciones dietéticas después de la cirugía? 

Generalmente, no hay restricciones dietéticas específicas después de la cirugía. Sin embargo, mantener una dieta equilibrada puede favorecer la recuperación. Consulte a su profesional de la salud para obtener asesoramiento personalizado.

¿Cómo puedo controlar el dolor después de la cirugía? 

Siga el plan de manejo del dolor prescrito por su cirujano, que puede incluir medicamentos. Las compresas frías también pueden ayudar a reducir la hinchazón y las molestias.

¿A qué signos debo prestar atención que indican complicaciones? 

Esté atento a signos de infección, como fiebre, aumento del enrojecimiento, hinchazón o supuración en la zona quirúrgica. Si experimenta algún síntoma inusual, contacte a su profesional de la salud.

¿Cuándo puedo volver a trabajar? 

El tiempo para volver al trabajo varía según el trabajo y el progreso de la recuperación. Muchos pacientes pueden volver a realizar trabajos ligeros en un plazo de 6 a 12 semanas, mientras que los trabajos más exigentes físicamente pueden requerir una recuperación más larga.

¿Puedo conducir después de la cirugía? 

Generalmente, no se recomienda conducir hasta que haya recuperado suficiente movilidad y fuerza en el brazo. Consulte a su cirujano para obtener asesoramiento personalizado sobre cuándo es seguro volver a conducir.

¿Cuál es la tasa de éxito de la cirugía del plexo braquial? 

La tasa de éxito puede variar según el tipo y la gravedad de la lesión, pero muchos pacientes experimentan mejoras significativas en la función y alivio del dolor.

¿Necesitaré citas de seguimiento? 

Sí, las citas de seguimiento son esenciales para supervisar su recuperación y abordar cualquier inquietud. Su cirujano programará estas visitas según su progreso.

¿Puedo participar en deportes después de la recuperación? 

Una vez que el cirujano les dé el visto bueno, muchos pacientes pueden volver a practicar deportes. Sin embargo, es fundamental retomar la actividad física gradualmente y evitar los deportes de alto impacto hasta que la recuperación sea completa.

¿Qué pasa si tengo una condición preexistente? 

Informe a su cirujano sobre cualquier condición preexistente, ya que podría afectar su cirugía y recuperación. Su equipo médico adaptará su plan de tratamiento según corresponda.

¿Cómo puedo apoyar mi recuperación en casa? 

Asegúrese de tener un espacio de recuperación cómodo, siga las instrucciones de cuidado posoperatorio, mantenga una dieta saludable y realice los ejercicios de fisioterapia prescritos.
 

Conclusión

La cirugía del plexo braquial es un procedimiento vital para quienes sufren lesiones nerviosas, ya que ofrece la posibilidad de mejoras significativas en la función y la calidad de vida. Si usted o un ser querido está considerando esta cirugía, es fundamental consultar con un profesional médico cualificado para analizar sus opciones y desarrollar un plan de tratamiento personalizado. Su camino hacia la recuperación puede llevarle a una vida más activa y plena.

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Descargo de responsabilidad: Esta información es solo para fines educativos y no sustituye el asesoramiento médico profesional. Siempre consulte a su médico si tiene alguna inquietud médica.

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