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Cirugía de tumores óseos: costo, indicaciones, preparación, riesgos y recuperación

24 de diciembre de 2025
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La cirugía de tumores óseos es un procedimiento médico cuyo objetivo es extirpar tumores de los huesos. Estos tumores pueden ser benignos (no cancerosos) o malignos (cancerosos), y se realiza para aliviar los síntomas, prevenir la propagación del cáncer y mejorar la calidad de vida del paciente. El objetivo principal de la cirugía de tumores óseos es extirpar el tumor, preservando la mayor cantidad posible de hueso sano y tejido circundante.

Los tumores óseos pueden surgir del propio hueso o extenderse a él desde otras partes del cuerpo, como la mama, el pulmón o la próstata. La cirugía puede implicar la extirpación de una parte del hueso, de todo el hueso o incluso de los tejidos circundantes si el tumor los ha invadido. En algunos casos, se pueden emplear técnicas reconstructivas para restaurar la integridad y la función del hueso tras la extirpación del tumor.

El procedimiento suele ser realizado por un oncólogo ortopedista, especialista en el tratamiento de tumores óseos. Según el tamaño, la ubicación y el tipo del tumor, la complejidad de la cirugía puede variar considerablemente.
 

¿Por qué se realiza la cirugía de tumores óseos?

La cirugía de tumores óseos se recomienda por varias razones. Los pacientes pueden experimentar diversos síntomas que conducen al diagnóstico de un tumor óseo, entre ellos:

  • Dolor: El dolor persistente en el hueso afectado es uno de los síntomas más comunes. Este dolor puede empeorar con el tiempo y puede ir acompañado de inflamación o sensibilidad en la zona.
  • Fracturas: El debilitamiento de los huesos debido a un tumor puede provocar fracturas, incluso con un traumatismo mínimo. Esto es especialmente frecuente en los tumores malignos.
  • Movilidad limitada: Los tumores pueden afectar el rango de movimiento en las articulaciones cercanas, lo que dificulta que los pacientes realicen actividades diarias.
  • Pérdida de peso inexplicable: En casos de tumores malignos, los pacientes pueden experimentar pérdida de peso inexplicable y fatiga, lo que puede ser indicativo de cáncer.

La cirugía de tumores óseos suele recomendarse cuando las pruebas de imagen, como radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas, revelan la presencia de un tumor que requiere intervención. La decisión de proceder con la cirugía suele basarse en las características del tumor, como su tamaño, ubicación y si es benigno o maligno.

En casos de tumor maligno, la cirugía puede formar parte de un plan de tratamiento más amplio que incluya quimioterapia o radioterapia. El abordaje quirúrgico también puede depender del estado general de salud del paciente y del posible impacto del tumor en su calidad de vida.
 

Indicaciones para la cirugía de tumores óseos

Diversas situaciones clínicas y hallazgos diagnósticos pueden indicar la necesidad de cirugía para tumores óseos. Entre ellas se incluyen:

  • Diagnóstico de un tumor óseo: El diagnóstico confirmado de un tumor óseo mediante estudios de imagen y biopsia es la principal indicación para la cirugía. Si se detecta que el tumor es maligno, suele ser necesaria una intervención quirúrgica para prevenir su propagación.
  • Tamaño y ubicación del tumor: Los tumores grandes o aquellos ubicados en zonas críticas que afectan la movilidad o la función pueden requerir extirpación quirúrgica. El tamaño y la ubicación también pueden influir en el abordaje quirúrgico y las opciones de reconstrucción.
  • Sintomas: Los pacientes que experimentan dolor significativo, fracturas o problemas de movilidad debido al tumor suelen ser candidatos a cirugía. El objetivo es aliviar estos síntomas y mejorar la calidad de vida del paciente.
  • Crecimiento del tumor: Los tumores de rápido crecimiento, especialmente aquellos que muestran signos de invasión de los tejidos circundantes, pueden requerir una intervención quirúrgica urgente para prevenir complicaciones.
  • Respuesta a otros tratamientos: En algunos casos, si un tumor no responde a la quimioterapia o la radioterapia, se puede considerar la cirugía como el siguiente paso del tratamiento.

En última instancia, la decisión de proceder con la cirugía del tumor óseo se toma de manera colaborativa entre el paciente y su equipo de atención médica, teniendo en cuenta las circunstancias específicas y las mejores opciones de tratamiento disponibles.
 

Tipos de cirugía de tumores óseos

La cirugía de tumores óseos se puede clasificar en varios tipos según el abordaje y la extensión del procedimiento. Los principales tipos incluyen:

  1. Legrado: Esta técnica consiste en extraer el tumor del hueso, preservando el hueso sano circundante. Se suele utilizar para tumores benignos y puede ir seguida de la aplicación de un injerto óseo u otros materiales para rellenar la cavidad.
  2. Resección: Este es un procedimiento más extenso en el que se extirpa una porción del hueso que contiene el tumor. La resección se realiza generalmente en tumores malignos y puede implicar la extirpación de los tejidos circundantes para asegurar una escisión completa.
  3. Amputación: En casos donde el tumor es grande o ha invadido estructuras críticas, puede ser necesaria la amputación de la extremidad afectada. Esto suele considerarse un último recurso cuando otras opciones quirúrgicas no son viables.
  4. Reconstrucción: Tras la extirpación del tumor, se pueden emplear técnicas reconstructivas para restaurar la función ósea. Esto puede implicar el uso de implantes metálicos, injertos óseos o prótesis para reemplazar el hueso extirpado.

Cada tipo de cirugía se adapta a las necesidades individuales del paciente, teniendo en cuenta las características del tumor y el plan de tratamiento general. La elección de la técnica quirúrgica es crucial para lograr los mejores resultados posibles y minimizar las complicaciones.
 

Contraindicaciones para la cirugía de tumores óseos

La cirugía de tumores óseos es una intervención crucial para muchos pacientes, pero no es adecuada para todos. Existen diversas contraindicaciones que pueden hacer que un paciente no sea apto para este tipo de cirugía. Comprender estos factores es fundamental tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud.

  • Condiciones médicas: Los pacientes con ciertas afecciones médicas podrían no ser candidatos para la cirugía de tumores óseos. Por ejemplo, las personas con enfermedades cardíacas o pulmonares graves podrían enfrentar mayores riesgos durante la anestesia y la cirugía. Además, los pacientes con diabetes no controlada o trastornos hemorrágicos podrían experimentar complicaciones que podrían poner en peligro su recuperación.
  • Ubicación del tumor: La ubicación del tumor también puede influir en la idoneidad quirúrgica. Los tumores situados cerca de estructuras vitales, como vasos sanguíneos o nervios importantes, pueden suponer un mayor riesgo durante la cirugía. En estos casos, los médicos pueden recomendar tratamientos alternativos, como radioterapia o quimioterapia.
  • Tipo de tumor: El tipo de tumor óseo es un factor importante. Los tumores benignos pueden no requerir intervención quirúrgica, mientras que los tumores malignos agresivos pueden requerir un plan de tratamiento más completo que incluya quimioterapia o radioterapia antes de la cirugía. Si el tumor ha hecho metástasis (se ha propagado a otras partes del cuerpo), la cirugía podría no ser la mejor opción.
  • Edad del paciente y salud general: La edad puede influir en la idoneidad para la cirugía. Los pacientes mayores o con sistemas inmunitarios debilitados pueden enfrentar mayores riesgos durante la cirugía. Una evaluación exhaustiva del estado de salud general del paciente es crucial para determinar si puede soportar el procedimiento y el proceso de recuperación.
  • Tratamientos Previos: Los pacientes que se han sometido a cirugías o tratamientos previos para tumores óseos pueden presentar tejido cicatricial u otras complicaciones que podrían dificultar intervenciones quirúrgicas posteriores. Estos antecedentes deben considerarse cuidadosamente al planificar la cirugía.
  • Preferencias del paciente: Finalmente, las preferencias y valores del paciente son esenciales. Algunas personas pueden optar por evitar la cirugía por miedo, ansiedad o creencias personales. En tales casos, los profesionales de la salud deben respetar estas decisiones y analizar las opciones de tratamiento alternativas.
     

Cómo prepararse para la cirugía de tumores óseos

La preparación para una cirugía de tumor óseo implica varios pasos para garantizar el mejor resultado posible. Los pacientes deben seguir atentamente las instrucciones de su profesional de la salud y ser proactivos en su preparación.

  • Consulta previa al procedimiento: Antes de la cirugía, los pacientes tendrán una consulta con su cirujano ortopedista u oncólogo. Esta reunión es una oportunidad para hablar sobre el procedimiento, hacer preguntas y resolver cualquier inquietud. Los pacientes deben ser francos sobre su historial médico y los medicamentos que estén tomando.
  • Pruebas medicas: Es posible que se requieran varias pruebas antes de la cirugía. Estas pueden incluir análisis de sangre para evaluar el estado general de salud, estudios de imagen como radiografías, resonancias magnéticas o tomografías computarizadas para evaluar el tamaño y la ubicación del tumor, y posiblemente una biopsia para confirmar el tipo de tumor. Estas pruebas ayudan al equipo quirúrgico a planificar el procedimiento eficazmente.
  • Revisión de medicamentos: Los pacientes deben proporcionar una lista completa de medicamentos, incluyendo medicamentos de venta libre y suplementos. Es posible que sea necesario ajustar o suspender la dosis de algunos medicamentos, como los anticoagulantes, antes de la cirugía para reducir el riesgo de sangrado.
  • Instrucciones preoperatorias: Los pacientes recibirán instrucciones específicas sobre qué comer y beber antes de la cirugía. Por lo general, se les recomienda abstenerse de comer y beber durante un período determinado antes del procedimiento, generalmente desde la noche anterior. Esto es crucial para minimizar el riesgo de complicaciones durante la anestesia.
  • Modificaciones de estilo de vida: Se les puede recomendar a los pacientes que realicen ciertos cambios en su estilo de vida antes de la cirugía. Esto puede incluir dejar de fumar, ya que fumar puede dificultar la cicatrización y aumentar el riesgo de complicaciones. Mantener una dieta saludable y mantenerse activo, según lo permita la situación, también puede contribuir a la recuperación.
  • Organización de soporte: La cirugía puede ser físicamente exigente y los pacientes podrían necesitar ayuda durante la recuperación. Es recomendable contar con la ayuda de un familiar o amigo para las actividades diarias, el transporte y el apoyo emocional.
  • Comprender el procedimiento: Los pacientes deben tomarse el tiempo necesario para comprender qué esperar durante la cirugía. Esto incluye el tipo de anestesia que se utilizará, la duración prevista del procedimiento y el proceso de recuperación. Estar informado puede ayudar a aliviar la ansiedad y prepararlos mentalmente para la experiencia.
     

Cirugía de tumores óseos: procedimiento paso a paso

La cirugía de tumores óseos es un proceso cuidadosamente planificado que consta de varias etapas. Comprender lo que sucede antes, durante y después del procedimiento puede ayudar a los pacientes a sentirse más tranquilos.

  1. Antes del procedimiento: El día de la cirugía, los pacientes llegarán al hospital o centro quirúrgico. Se registrarán y es posible que se les pida que se pongan una bata de hospital. Se les colocará una vía intravenosa (IV) en el brazo para administrarles líquidos y medicamentos. El equipo quirúrgico revisará el historial médico del paciente y confirmará el procedimiento.
  2. Anestesia: Antes de comenzar la cirugía, el anestesiólogo se reunirá con el paciente para hablar sobre las opciones de anestesia. La mayoría de las cirugías de tumores óseos se realizan bajo anestesia general, lo que significa que el paciente estará dormido y sin darse cuenta durante el procedimiento. El anestesiólogo monitoreará los signos vitales del paciente durante toda la cirugía.
  3. Procedimiento quirúrgico: Una vez que el paciente esté bajo anestesia, el cirujano realizará una incisión sobre el tumor. El tamaño y la ubicación de la incisión dependerán de las características del tumor. El cirujano extirpará cuidadosamente el tumor junto con un margen de tejido sano para asegurar una escisión completa. En algunos casos, puede ser necesaria la reconstrucción ósea, que puede implicar el uso de placas metálicas, tornillos o injertos óseos.
  4. Cierre: Tras extirpar el tumor, el cirujano cerrará la incisión con suturas o grapas. Se aplicará un apósito estéril para proteger la zona quirúrgica.
  5. Cuarto de recuperación: Una vez finalizada la cirugía, el paciente será trasladado a una sala de recuperación. Allí, el personal médico lo monitoreará mientras se despierta de la anestesia. Es posible que los pacientes experimenten aturdimiento y es normal sentir algo de dolor o molestias. Se le proporcionará tratamiento para el dolor según sea necesario.
  6. Cuidado postoperatorio: Tras unas horas de recuperación, los pacientes podrían ser trasladados a una habitación del hospital o dados de alta, según la complejidad de la cirugía y su estado general de salud. Se les proporcionarán instrucciones sobre el cuidado posoperatorio, incluyendo el cuidado de la zona quirúrgica, las restricciones de actividades y las citas de seguimiento.
  7. Seguir: Las citas de seguimiento son cruciales para supervisar la recuperación y asegurar que la cicatrización de la herida quirúrgica sea correcta. Los pacientes deben asistir a todas las visitas programadas e informar cualquier síntoma inusual, como aumento del dolor, inflamación o signos de infección.
     

Riesgos y complicaciones de la cirugía de tumores óseos

Como cualquier procedimiento quirúrgico, la cirugía de tumores óseos conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones. Si bien muchos pacientes se someten al procedimiento sin problemas, es fundamental conocer los riesgos comunes y poco frecuentes.
 

Riesgos comunes:

  • Infección: Existe riesgo de infección en la zona quirúrgica, lo que puede retrasar la cicatrización u otras complicaciones. Se administrarán antibióticos a los pacientes para prevenir infecciones.
  • Sangría: Se espera algo de sangrado durante la cirugía, pero un sangrado excesivo podría requerir intervenciones adicionales. Se debe vigilar a los pacientes para detectar signos de pérdida de sangre significativa.
  • Dolor y malestar: El dolor posoperatorio es común, pero generalmente se puede controlar con medicamentos. Los pacientes deben informar a su equipo médico sobre su nivel de dolor.
  • Hinchazón y moretones: La hinchazón y los hematomas alrededor del sitio quirúrgico son normales y generalmente desaparecen con el tiempo.
     

Riesgos raros:

  • Daño en el nervio: Dependiendo de la ubicación del tumor, existe un pequeño riesgo de daño a los nervios, lo que puede provocar entumecimiento, debilidad o cambios en la sensibilidad en el área afectada.
  • Coágulos de sangre: La cirugía puede aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos, especialmente en las piernas. Se puede recomendar a los pacientes que realicen ejercicios de piernas y usen medias de compresión para reducir este riesgo.
  • Complicaciones de la anestesia: Aunque es poco frecuente, pueden ocurrir complicaciones relacionadas con la anestesia, incluidas reacciones alérgicas o problemas respiratorios.
  • Recurrencia del tumor: En algunos casos, el tumor puede reaparecer después de la cirugía, lo que requiere tratamiento adicional. Las citas de seguimiento regulares son esenciales para el seguimiento.
     

Consideraciones a largo plazo:

Algunos pacientes pueden experimentar efectos a largo plazo tras la cirugía de tumores óseos, como cambios en la movilidad o la fuerza de la extremidad afectada. Se podría recomendar fisioterapia para facilitar la recuperación y la rehabilitación.
 

Recuperación después de una cirugía de tumor óseo

La recuperación de una cirugía de tumor óseo es una fase crucial que influye significativamente en el resultado general y la calidad de vida de los pacientes. El tiempo de recuperación previsto puede variar según el tipo de cirugía realizada, la ubicación del tumor y el estado de salud general del paciente. Generalmente, los pacientes pueden esperar un período de recuperación que varía entre unas pocas semanas y varios meses.
 

Cronograma de recuperación esperado

  • Fase postoperatoria inmediata (0-2 semanas): Después de la cirugía, los pacientes suelen pasar unos días en el hospital para monitorización. El control del dolor es una prioridad durante este periodo, y se les pueden recetar medicamentos para aliviar las molestias. La fisioterapia puede comenzar desde la primera semana para promover la movilidad.
  • Recuperación temprana (2-6 semanas): Los pacientes pueden aumentar gradualmente su nivel de actividad. Dependiendo de la extensión de la cirugía, las actividades que impliquen soportar peso podrían verse limitadas. Se programarán citas de seguimiento para supervisar la recuperación y evaluar cualquier complicación.
  • Recuperación media (6-12 semanas): En esta etapa, muchos pacientes pueden retomar actividades ligeras y volver al trabajo, dependiendo de las exigencias físicas de su trabajo. La fisioterapia sigue desempeñando un papel fundamental en la recuperación de la fuerza y ​​la movilidad.
  • Recuperación completa (3-6 meses): La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades habituales, incluido el ejercicio, entre tres y seis meses después de la cirugía. Sin embargo, algunos pacientes pueden requerir más tiempo para una recuperación completa, especialmente si fue necesaria una reconstrucción extensa.
     

Consejos para el cuidado posterior

  • Siga los consejos médicos: Siga estrictamente las instrucciones postoperatorias de su cirujano, incluidos los horarios de medicación y las citas de seguimiento.
  • Terapia física: Participe en las sesiones de fisioterapia prescritas para mejorar la recuperación y recuperar fuerza.
  • Nutrición: Mantén una dieta equilibrada rica en proteínas, vitaminas y minerales para favorecer la recuperación.
  • Hidratación: Mantente bien hidratado para favorecer la recuperación.
  • Descanso: Asegúrese de descansar lo suficiente para permitir que su cuerpo se recupere de manera efectiva.
  • Monitorear los síntomas: Esté atento a cualquier signo de infección o complicaciones, como aumento del dolor, hinchazón o fiebre, e infórmeselo a su proveedor de atención médica de inmediato.
     

Beneficios de la cirugía de tumores óseos

La cirugía de tumores óseos ofrece varias mejoras clave en la salud y la calidad de vida de los pacientes.

  • Extirpación de tumores: El principal beneficio es la extirpación del tumor, lo que puede aliviar el dolor y prevenir complicaciones posteriores. Una cirugía exitosa puede reducir significativamente los síntomas asociados al tumor.
  • Movilidad mejorada: Muchos pacientes experimentan una mejor movilidad después de la cirugía, especialmente si el tumor afectaba su libertad de movimiento. Esto puede llevar a un estilo de vida más activo y a una mejor salud general.
  • Alivio del dolor: La cirugía a menudo produce un alivio sustancial del dolor, permitiendo a los pacientes realizar sus actividades diarias sin molestias.
  • Calidad de vida mejorada: Con el tumor extirpado y los síntomas aliviados, los pacientes suelen reportar una mejor calidad de vida. Pueden regresar al trabajo, a sus aficiones y a las actividades sociales que quizás hayan tenido que limitar debido a su condición.
  • Beneficios psicológicos: La extirpación exitosa de un tumor también puede proporcionar alivio psicológico, reduciendo la ansiedad y el miedo asociados con vivir con un tumor.
     

Costo de la cirugía de tumores óseos en la India

El costo promedio de una cirugía de tumor óseo en India oscila entre ₹1,50,000 y ₹4,00,000. Para obtener un presupuesto exacto, contáctenos hoy mismo.
 

Preguntas frecuentes sobre la cirugía de tumores óseos

¿Qué debo comer antes de la cirugía?

Es fundamental mantener una dieta equilibrada rica en frutas, verduras, proteínas magras y cereales integrales. Evite las comidas copiosas la noche anterior a la cirugía y siga las instrucciones dietéticas específicas que le indique su equipo médico.

¿Puedo tomar mis medicamentos habituales antes de la cirugía? 

Hable sobre todos los medicamentos con su cirujano. Es posible que sea necesario suspender o ajustar la dosis de algunos medicamentos antes de la cirugía, especialmente los anticoagulantes o los suplementos.

¿Cuánto tiempo estaré en el hospital después de la cirugía? 

La estadía en el hospital puede variar, pero generalmente dura desde unos pocos días hasta una semana, dependiendo de la complejidad de la cirugía y el progreso de su recuperación.

¿Qué tipo de dolor debo esperar después de la cirugía? 

Es normal sentir algo de dolor y molestias después de la cirugía. Su profesional de la salud le recetará opciones para el manejo del dolor que le ayudarán a sobrellevar la recuperación.

¿Cuando puedo empezar la fisioterapia? 

La fisioterapia generalmente comienza dentro de la primera semana después de la cirugía, pero el momento exacto dependerá de su caso específico y de las recomendaciones del cirujano.

¿Existen restricciones en las actividades después de la cirugía? 

Sí, es posible que deba evitar levantar objetos pesados, realizar actividades de alto impacto o practicar deportes durante varias semanas o meses, dependiendo de su progreso en la recuperación.

¿Cómo puedo controlar la hinchazón después de la cirugía? 

Elevar el área afectada, aplicar compresas de hielo y seguir los consejos del cirujano pueden ayudar a controlar la hinchazón de manera eficaz.

¿A qué signos de infección debo prestar atención? 

Esté atento al aumento de enrojecimiento, hinchazón, calor o secreción en la zona quirúrgica, así como a la fiebre. Consulte a su profesional de la salud si nota alguno de estos síntomas.

¿Puedo conducir después de la cirugía? 

Debe evitar conducir hasta que su cirujano le dé el visto bueno, especialmente si está tomando analgésicos que puedan afectar su capacidad para conducir con seguridad.

¿Cuánto tiempo tardaré en volver al trabajo? 

El tiempo para volver al trabajo varía según el tipo de trabajo y su recuperación. Muchos pacientes pueden retomar trabajos ligeros en pocas semanas, mientras que otros pueden necesitar varios meses.

¿Qué debo hacer si me siento ansioso por la cirugía? 

Es normal sentirse ansioso. Hable sobre sus preocupaciones con su equipo de atención médica, quienes pueden brindarle apoyo y recursos para ayudarle a sobrellevar la situación.

¿Es necesaria fisioterapia después de la cirugía? 

Sí, la fisioterapia suele ser crucial para recuperar la fuerza, la movilidad y la función después de la cirugía.

¿Pueden los niños ser sometidos a cirugía de tumores óseos? 

Sí, los niños pueden someterse a cirugía de tumores óseos, pero el enfoque puede variar según su edad y necesidades específicas. Consulte con un especialista en ortopedia pediátrica para obtener asesoramiento personalizado.

¿Cuáles son los efectos a largo plazo de la cirugía de tumores óseos? 

Los efectos a largo plazo pueden incluir una mejor movilidad y alivio del dolor, pero algunos pacientes pueden experimentar cambios en la fuerza o función ósea, que deben ser monitoreados.

¿Necesitaré citas de seguimiento después de la cirugía? 

Sí, las citas de seguimiento son esenciales para monitorear su recuperación y garantizar que no haya complicaciones.

¿Puedo comer normalmente después de la cirugía? Puede volver gradualmente a su dieta normal según lo tolere, pero siga las pautas dietéticas específicas proporcionadas por su equipo de atención médica.

¿Qué pasa si tengo otras condiciones de salud? 

Informe a su proveedor de atención médica sobre cualquier otra condición de salud, ya que puede afectar su cirugía y proceso de recuperación.

¿Cómo puedo apoyar mi recuperación en casa? 

Asegúrese de tener un entorno de recuperación cómodo, siga las instrucciones de cuidados posoperatorios y mantenga una dieta saludable para favorecer la curación.

¿Qué pasa si tengo niños en casa? 

Organice ayuda con el cuidado de los niños durante su recuperación, especialmente en las primeras semanas cuando la movilidad puede ser limitada.

¿Existe riesgo de que el tumor regrese después de la cirugía? 

Si bien la cirugía tiene como objetivo extirpar el tumor por completo, existe la posibilidad de recurrencia. El seguimiento y la monitorización regulares son esenciales para la detección temprana.
 

Conclusión

La cirugía de tumores óseos es un procedimiento vital que puede mejorar significativamente la salud y la calidad de vida del paciente. Comprender el proceso de recuperación, los beneficios y los posibles costos puede ayudar a los pacientes a prepararse para este importante paso. Si usted o un ser querido se enfrenta a un diagnóstico de tumor óseo, es fundamental hablar con un profesional médico para analizar las mejores opciones de tratamiento adaptadas a sus necesidades específicas.

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Descargo de responsabilidad: Esta información es solo para fines educativos y no sustituye el asesoramiento médico profesional. Siempre consulte a su médico si tiene alguna inquietud médica.

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