1. Enfermedad por reflujo gastroesofágico (ERGE)
La ERGE es un trastorno digestivo crónico que se produce cuando el ácido del estómago fluye de regreso (reflujo) hacia el esófago. Este reflujo ácido puede irritar el revestimiento del esófago y provocar síntomas como acidez, dolor en el pecho y dificultad para tragar. La ERGE afecta a personas de todas las edades, desde bebés hasta adultos mayores, y es uno de los trastornos digestivos más comunes.
El esfínter esofágico inferior (EEI), un anillo de músculo que actúa como válvula entre el esófago y el estómago, normalmente previene el reflujo. Cuando este esfínter se debilita o se relaja de forma inadecuada, puede producirse ERGE. Entre los factores que pueden contribuir a la ERGE se incluyen la obesidad, el embarazo, el tabaquismo y determinados alimentos o bebidas.
Gestionamiento
- Modificaciones de estilo de vida:
- Eleve la cabecera de la cama entre 6 y 8 pulgadas.
- Evite acostarse durante 3 horas después de las comidas.
- Coma comidas más pequeñas y frecuentes.
- Mantén un peso saludable
- Dejar de fumar
- Evite la ropa ajustada
- Cambios en la dieta:
- Evite los alimentos desencadenantes, como los picantes, grasosos o ácidos.
- Limite el consumo de cafeína, chocolate y alcohol.
- Reducir el consumo de bebidas carbonatadas
Tratamiento médico.
- Se pueden recetar inhibidores de la bomba de protones y bloqueadores H2.
La ERGE generalmente se puede controlar con un cambio en el estilo de vida y con medicación. En los casos en los que no se produce alivio, se pueden intentar opciones quirúrgicas como la funduplicatura, en la que el cirujano envuelve la parte superior del estómago alrededor del esfínter esofágico inferior para tensar el músculo y prevenir el reflujo.
Prevención
- Mantener un peso saludable: El exceso de peso ejerce presión sobre el abdomen, empujando el contenido del estómago hacia el esófago.
- Siga una dieta equilibrada: Haga hincapié en las frutas, las verduras, los cereales integrales y las proteínas magras.
- Evite los alimentos desencadenantes: Los desencadenantes comunes incluyen alimentos picantes, grasos o ácidos, chocolate, menta y productos a base de tomate.
- Come conscientemente: Mastique bien los alimentos y coma lentamente para ayudar a la digestión.
- Limite el alcohol y la cafeína: Ambos pueden relajar el esfínter esofágico inferior.
- Dejar de fumar: Fumar puede debilitar el esfínter esofágico inferior.
- Manejar el estrés: El estrés puede aumentar la producción de ácido y exacerbar los síntomas de ERGE.
- Use ropa holgada: La ropa ajustada puede ejercer presión sobre el abdomen y el esfínter esofágico inferior.
- Programa tus comidas: Evite comer comidas copiosas justo antes de acostarse.
- Manténgase erguido después de comer: Espere al menos tres horas después de una comida antes de acostarse.
Al implementar estas estrategias de manejo y prevención, muchas personas con ERGE pueden reducir significativamente sus síntomas y mejorar su calidad de vida.
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2. Síndrome del Intestino Irritable (SII)
El síndrome del intestino irritable (SII) es un trastorno gastrointestinal funcional común que se caracteriza por dolor abdominal recurrente y cambios en los hábitos intestinales. Afecta el intestino grueso (colon) y puede causar una variedad de síntomas, entre ellos calambres, distensión abdominal, gases, diarrea y estreñimiento.
El síndrome del intestino irritable es una enfermedad crónica que requiere un tratamiento a largo plazo, aunque los síntomas pueden aparecer y desaparecer con el tiempo. Se desconoce la causa exacta, pero los factores que pueden influir incluyen contracciones musculares en el intestino, anomalías del sistema nervioso, infecciones graves y cambios en los microbios del intestino. El estrés, determinados alimentos y los cambios hormonales pueden desencadenar o empeorar los síntomas.
Gestionamiento
- Modificaciones dietéticas:
- Siga una dieta baja en FODMAP bajo la guía de un dietista
- Aumente gradualmente la ingesta de fibra para reducir el estreñimiento.
- Mantente hidratado bebiendo mucha agua
- Limite la cafeína, el alcohol y los alimentos grasosos.
- Manejo del estrés:
- Practica técnicas de relajación como la respiración profunda o la meditación.
- Participar en el ejercicio regular
- Considere la terapia cognitivo conductual (TCC) o la hipnoterapia
- probióticos: Algunas cepas de probióticos pueden ayudar a aliviar los síntomas del SII, aunque la evidencia es mixta
Prevención
Si bien el síndrome del intestino irritable no siempre se puede prevenir, existen varias estrategias que pueden ayudar a controlar los síntomas y reducir los brotes:
- Identificar y evitar los alimentos desencadenantes: Mantenga un diario de alimentos para realizar un seguimiento de qué alimentos agravan los síntomas.
- Coma comidas regulares: Evite saltarse las comidas o comer demasiado rápido.
- Mantente hidratado: Beba mucha agua durante todo el día.
- Hacer ejercicio regularmente: Intente realizar al menos 30 minutos de actividad moderada la mayoría de los días de la semana.
- Manejar el estrés: Desarrollar técnicas efectivas de manejo del estrés, como la meditación, el yoga o el ejercicio regular.
- Dormir lo suficiente: Trate de dormir entre 7 y 9 horas de calidad por noche.
- Considere tomar suplementos de fibra:Aumente gradualmente la ingesta de fibra para ayudar a regular los movimientos intestinales.
- Evite la cafeína y el alcohol: Estos pueden estimular los intestinos y empeorar la diarrea.
- Dejar de fumar: Fumar puede exacerbar los síntomas del SII.
- Practique buenos hábitos en el baño: No ignore la necesidad de evacuar los intestinos y dedique suficiente tiempo a ir al baño.
- Considere los probióticos: Aunque la evidencia es mixta, algunas personas encuentran alivio con suplementos probióticos.
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3. Enfermedad Inflamatoria Intestinal (EII)
La enfermedad inflamatoria intestinal (EII) es un término que engloba dos enfermedades crónicas principales: la enfermedad de Crohn y la colitis ulcerosa. Se trata de trastornos autoinmunes que se caracterizan por la inflamación crónica del tracto gastrointestinal. Si bien comparten algunas similitudes, afectan a diferentes partes del sistema digestivo.
La enfermedad de Crohn puede afectar cualquier parte del tracto gastrointestinal, desde la boca hasta el ano, pero lo más común es que afecte el final del intestino delgado y el comienzo del colon. La colitis ulcerosa, por otro lado, se limita al colon y al recto. Ambas afecciones pueden causar diarrea intensa, dolor abdominal, fatiga y pérdida de peso.
Se desconoce la causa exacta de la EII, pero se cree que es el resultado de una interacción compleja entre la genética, el sistema inmunitario y factores ambientales. La EII puede desarrollarse a cualquier edad, pero suele comenzar en la adultez temprana.
Gestionamiento
- Modificaciones dietéticas:
- Identificar y evitar los alimentos desencadenantes
- Considere dietas específicas como la Dieta de Carbohidratos Específicos o la dieta baja en FODMAP bajo supervisión médica
- Garantizar una nutrición e hidratación adecuadas.
- Manejo del estrés:
- Practica técnicas de relajación
- Considere la terapia cognitiva conductual
- Realice ejercicio regularmente según lo tolere.
Medicamentos
El tipo de medicamento que toma depende de sus síntomas y del área del colon afectada:
- Medicamentos antiinflamatorios:Estos suelen ser el primer paso para la colitis ulcerosa leve a moderada. Algunos ejemplos incluyen aminosalicilatos como mesalamina, balsalazida y olsalazina.
- Los corticosteroides:Se trata de esteroides antiinflamatorios potentes que se administran en dosis altas y luego se reducen. Solo deben utilizarse a corto plazo debido a sus graves efectos secundarios.
- inmunomoduladores: Estos bloquean la reacción inmunitaria que provoca la inflamación. Algunos ejemplos son la azatioprina y la 6-mercaptopurina.
- Biológicos: Estos bloquean las sustancias químicas del sistema inmunitario que desencadenan la inflamación. Algunos ejemplos son Remicade, Inflectra, Humira, Cimzia, Entyvio, Stelara y Xeljanz.
La cirugía
Esta operación se puede realizar para extirpar o ensanchar áreas de los intestinos que se han visto gravemente afectadas. Por lo general, se considera su realización cuando otros tratamientos han fracasado.
Prevención
Si bien la EII no se puede prevenir por completo, existen varias estrategias que pueden ayudar a reducir el riesgo o controlar la afección:
- Mantén un estilo de vida saludable:
- Ejercicio regular
- Dieta equilibrada rica en frutas, verduras y proteínas magras.
- Sueño adecuado
- Evite los desencadenantes conocidos:
- Mantenga un diario de alimentos para identificar los alimentos problemáticos.
- Manejar el estrés de manera efectiva
- No fume: Fumar es especialmente perjudicial para la enfermedad de Crohn
- Considere la suplementación con vitamina D: Algunos estudios sugieren un vínculo entre la deficiencia de vitamina D y la EII
- probióticos: Puede ayudar a mantener la remisión, particularmente en la colitis ulcerosa.
- Proyecciones periódicas: Colonoscopias para monitorear la actividad de la enfermedad y detectar el cáncer colorrectal
- Grupos de apoyo: Conectarse con otras personas que padecen EII puede brindar apoyo emocional y consejos prácticos.
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4. Enfermedad ulcerosa péptica
La úlcera péptica es una enfermedad caracterizada por úlceras que se desarrollan en el revestimiento interior del estómago y la parte superior del intestino delgado. Las causas más comunes son la infección por la bacteria Helicobacter pylori (H. pylori) y el uso prolongado de medicamentos antiinflamatorios no esteroides (AINE), como la aspirina y el ibuprofeno.
Las úlceras pépticas se producen cuando se reduce la capa protectora de moco del tracto digestivo, lo que permite que el ácido del estómago dañe el tejido subyacente. Los síntomas pueden incluir ardor en el estómago, sensación de saciedad, hinchazón, ardor de estómago, náuseas e intolerancia a los alimentos grasos. En casos graves, las úlceras pueden provocar complicaciones graves, como sangrado o perforación del estómago o de la pared intestinal.
Gestionamiento
- Medicamentos:
- Inhibidores de la bomba de protones (IBP) para reducir el ácido del estómago
- Bloqueadores de los receptores H2 como alternativa a los IBP
- Antiácidos para un alivio rápido de los síntomas.
- Agentes citoprotectores como el sucralfato para proteger el revestimiento del estómago y el intestino delgado.
- Erradicación de H. pylori: Generalmente implica una combinación de antibióticos y supresores de ácido.
- Interrupción de los AINE:
- Si es posible, suspenda o reduzca el uso de AINE.
- Si son necesarios AINEs, utilice la dosis efectiva más baja
- Modificaciones de estilo de vida:
- Evite los alimentos que provocan malestar
- Dejar de fumar
- Limitar el consumo de alcohol.
- Manejar el estrés mediante técnicas de relajación o asesoramiento.
- Endoscopia de seguimiento: Para asegurar la curación de la úlcera, especialmente si era grande o complicada.
Prevención
- Limite el uso de AINE:
- Si es necesario un uso regular, tómelo con alimentos y utilice la dosis efectiva más baja.
- Considere analgésicos alternativos cuando sea posible
- Protéjase contra H. pylori:
- Practique una buena higiene, especialmente el lavado de manos.
- Evite alimentos o agua que puedan estar contaminados.
- No fume: Fumar puede aumentar el ácido estomacal y dañar el revestimiento protector del estómago.
- Limite la ingesta de alcohol: El exceso de alcohol puede irritar y erosionar el revestimiento mucoso del estómago.
- Manejar el estrés: Si bien el estrés no causa úlceras, puede exacerbar los síntomas.
- Coma una dieta saludable: Incluya frutas, verduras y cereales integrales. Evite los alimentos que le provoquen malestar.
- Mantente hidratado: Bebe mucha agua durante todo el día.
- Revisiones regulares: Si tiene antecedentes de úlceras, los controles médicos regulares pueden ayudar a detectar y tratar las recurrencias de forma temprana.
- probióticos: Los estudios sugieren que los probióticos pueden ayudar a prevenir la infección por H. pylori
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5. Enfermedad diverticular
La enfermedad diverticular es una afección en la que se forman pequeñas bolsas abultadas (divertículos) en el revestimiento del sistema digestivo, más comúnmente en la parte inferior del intestino grueso (colon). Cuando estas bolsas se inflaman o se infectan, la afección se denomina diverticulitis.
La causa exacta de la enfermedad diverticular no se conoce por completo, pero se cree que está relacionada con una dieta baja en fibra, el envejecimiento y posiblemente con factores genéticos. La afección es más común en adultos mayores y en países donde las dietas suelen ser más bajas en fibra.
La diverticulosis (la presencia de divertículos) a menudo no causa síntomas, pero la diverticulitis puede causar dolor abdominal intenso, fiebre, náuseas y cambios en los hábitos intestinales.
Gestionamiento
- Modificaciones dietéticas:
- Dieta rica en fibra para prevenir el estreñimiento y reducir la presión en el colon
- Hidratación adecuada para ayudar a que la fibra trabaje eficazmente.
- probióticos: Puede ayudar a mantener un equilibrio saludable de bacterias intestinales.
- Descanso y dieta líquida: Durante los brotes agudos de diverticulitis
- Ejercicio regular: Para promover los movimientos intestinales regulares y la salud digestiva general.
- Evitar los alimentos desencadenantes: Algunas personas encuentran que ciertos alimentos (por ejemplo, nueces, semillas, palomitas de maíz) exacerban los síntomas, aunque investigaciones recientes sugieren que pueden no ser tan problemáticos como se pensaba.
- Medicamentos:
Analgésicos: el paracetamol puede ayudar a aliviar el dolor. Debes evitar la aspirina o el ibuprofeno, que pueden causar malestar estomacal.
Antibióticos: Un médico puede recetar antibióticos para tratar la diverticulitis leve.
Antiespasmódicos: Estos medicamentos pueden ayudar con los calambres estomacales.
Laxantes formadores de masa: pueden ayudar con el estreñimiento y la diarrea.
Cirugía:
Se puede recomendar cirugía si ha habido complicaciones graves, como una ruptura, bloqueo del colon o sangrado diverticular.
Prevención
- Dieta rica en fibra:
- Intente consumir entre 25 y 30 gramos de fibra al día.
- Incluya muchas frutas, verduras, cereales integrales y legumbres.
- Mantente hidratado: Beba al menos 8 vasos de agua al día para ayudar a que la fibra funcione de manera efectiva.
- Ejercicio regular: Intente realizar al menos 30 minutos de actividad moderada la mayoría de los días de la semana.
- Mantener un peso saludable: La obesidad es un factor de riesgo para la enfermedad diverticular
- Evite hacer fuerza durante las evacuaciones intestinales:
- No ignores la necesidad de evacuar el intestino
- Evite sentarse en el inodoro durante períodos prolongados.
- Dejar de fumar: Fumar se asocia con un mayor riesgo de diverticulitis
- Limite el consumo de carne roja: El consumo elevado de carne roja se ha asociado con un mayor riesgo
- Considere los suplementos de fibra: Si le resulta difícil obtener suficiente fibra únicamente de su dieta
- Manejar el estrés: El estrés crónico puede aumentar el riesgo de brotes de diverticulitis
- Revisiones regulares: Especialmente si tiene antecedentes de enfermedad diverticular.
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6. Enfermedad celíaca
La enfermedad celíaca es un trastorno autoinmune en el que la ingestión de gluten provoca daños en el intestino delgado. El gluten es una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno. Cuando las personas con enfermedad celíaca ingieren gluten, su cuerpo desencadena una respuesta inmunitaria que ataca el intestino delgado y daña las vellosidades, pequeñas proyecciones en forma de dedos que recubren el intestino delgado y promueven la absorción de nutrientes.
La enfermedad celíaca puede desarrollarse a cualquier edad después de que las personas comiencen a consumir alimentos o medicamentos que contengan gluten. Si no se trata, la enfermedad celíaca puede provocar otros problemas de salud graves, como desnutrición, osteoporosis, infertilidad, afecciones neurológicas y, en casos poco frecuentes, cáncer.
Los síntomas pueden variar ampliamente y pueden incluir problemas digestivos (dolor abdominal, distensión abdominal, diarrea, estreñimiento), fatiga, pérdida de peso, anemia y más. Algunas personas con enfermedad celíaca pueden no presentar ningún síntoma.
Gestionamiento
- Dieta estricta sin gluten:
- Eliminar todas las fuentes de gluten, incluidas las fuentes ocultas en alimentos procesados y medicamentos.
- Trabaje con un dietista registrado para garantizar una dieta equilibrada y nutritiva.
- Suplementación nutricional:
- Puede ser necesario corregir deficiencias, especialmente en pacientes recién diagnosticados.
- Los suplementos comunes incluyen hierro, calcio, vitamina D, zinc y vitaminas B.
- Seguimiento médico periódico: Para supervisar la curación y gestionar cualquier complicación.
- Exploraciones de densidad ósea: Para detectar osteoporosis, que es común en la enfermedad celíaca.
- Medicamentos:Si su intestino delgado está gravemente dañado o tiene enfermedad celíaca refractaria, se le pueden recomendar esteroides para controlar la inflamación. Los esteroides pueden aliviar los síntomas graves de la enfermedad celíaca mientras el intestino se cura. Se pueden utilizar otros medicamentos, como azatioprina o budesonida.
Prevención
Si bien la enfermedad celíaca no se puede prevenir, ya que es un trastorno autoinmune con un componente genético, existen estrategias para prevenir complicaciones y controlar la afección de manera eficaz:
- Adherencia estricta a una dieta sin gluten: Este es el único tratamiento eficaz para la enfermedad celíaca.
- Revisiones médicas periódicas: Para controlar la curación y detectar cualquier complicación de forma temprana.
- Educar a los miembros de la familia.:Los familiares de primer grado deben someterse a pruebas de detección de enfermedad celíaca
- Esté atento a la contaminación cruzada: Utilice utensilios de cocina y áreas de preparación separados para alimentos sin gluten.
- Lea las etiquetas cuidadosamente: El gluten puede estar oculto en muchos alimentos procesados e incluso en algunos medicamentos.
- Planifique cuando salga a comer fuera: Llama a los restaurantes con antelación para discutir las opciones sin gluten.
- Mantener la salud general: El ejercicio regular, el manejo del estrés y un sueño adecuado pueden favorecer el bienestar general.
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