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Leucocoria

Leucocoria: causas, síntomas y tratamiento

La leucocoria, a menudo denominada "reflejo blanco", es una apariencia blanca anormal de la pupila, visible en fotografías tomadas con flash o en ciertas condiciones de iluminación. Este síntoma se asocia con mayor frecuencia a afecciones oculares graves, como el retinoblastoma o las cataratas. La leucocoria puede ser una señal alarmante para los padres o cuidadores, especialmente cuando se observa en niños pequeños, ya que puede indicar la presencia de una afección potencialmente mortal. En este artículo, exploraremos las causas, los síntomas asociados, cuándo buscar atención médica, el diagnóstico y las opciones de tratamiento para la leucocoria.

¿Qué es la leucocoria?

La leucocoria es la aparición de un reflejo blanco en la pupila, que se observa a menudo en fotografías con flash o en una habitación oscura. En condiciones normales, la pupila debería verse negra debido a la ausencia de luz que se refleja en la parte posterior del ojo. Sin embargo, cuando la luz se refleja en ciertas zonas del ojo, puede aparecer blanca en lugar de negra. La leucocoria puede ser un signo de diversas afecciones oculares, desde benignas hasta potencialmente mortales. Es crucial identificar la causa subyacente del reflejo de pupila blanca para prevenir consecuencias graves.

Causas de la leucocoria

La leucocoria puede ser causada por diversas afecciones, tanto congénitas (presentes al nacer) como adquiridas. Algunas de las causas más comunes incluyen:

  • Retinoblastoma: El retinoblastoma es un cáncer poco común y agresivo que se desarrolla en la retina, generalmente en niños pequeños. Es una de las causas más comunes de leucocoria en niños menores de 5 años. El reflejo blanco se produce debido al crecimiento del tumor en la retina.
  • Cataratas: Las cataratas son una opacidad del cristalino natural del ojo, que puede provocar un reflejo blanco en la pupila. Son más comunes en adultos mayores, pero también pueden presentarse en bebés (cataratas congénitas), lo que provoca leucocoria.
  • Desprendimiento de retina: El desprendimiento de retina ocurre cuando la retina se separa de la parte posterior del ojo. Esta afección puede provocar un reflejo blanco en la pupila, junto con otros síntomas como destellos de luz y una sombra o cortina que obstruye la visión.
  • Enfermedad de Coats: La enfermedad de Coats es una afección en la que se forman vasos sanguíneos anormales en la retina, lo que provoca fugas de líquido. Esto puede causar inflamación retiniana y leucocoria.
  • Vítreo primario hiperplásico persistente (PHPV): El VPH es una afección congénita en la que el gel vítreo del ojo no se regenera completamente después del nacimiento, lo que provoca un crecimiento anormal del ojo. Esto puede causar leucocoria y otros problemas de visión.
  • Infecciones o inflamaciones de la retina: Las infecciones o afecciones inflamatorias que afectan la retina, como la toxocariasis o la uveítis, pueden provocar leucocoria.
  • Dislocación del cristalino: Un cristalino dislocado, ya sea causado por un traumatismo u otras afecciones, puede provocar un reflejo blanco en la pupila.
  • Hiperplasia de los vasos retinianos: En algunos casos, el crecimiento anormal de los vasos sanguíneos en la retina puede provocar un reflejo blanco, que suele observarse en los bebés.

Síntomas asociados de leucocoria

La leucocoria en sí es un síntoma visual, pero suele ir acompañada de otros signos y síntomas según la causa subyacente. Los síntomas asociados comunes pueden incluir:

  • Problemas de la vista: Las personas con leucocoria pueden experimentar visión borrosa o distorsionada. En los niños, pueden tener dificultad para coordinar los ojos o seguir objetos.
  • Estrabismo: El estrabismo, o desalineación de los ojos, puede ocurrir en algunas afecciones asociadas con leucocoria, particularmente en casos de retinoblastoma.
  • Enrojecimiento o hinchazón: En casos de infección o inflamación, el ojo afectado puede aparecer rojo o hinchado.
  • Dolor de ojo: Si bien la leucocoria en sí no suele causar dolor, afecciones como el desprendimiento de retina o la inflamación pueden provocar molestias o dolor en el ojo.
  • Destellos de luz: En casos de desprendimiento de retina u otras afecciones de la retina, las personas pueden experimentar destellos de luz o moscas volantes en su visión.
  • Visión disminuida: Algunas personas con leucocoria pueden notar una disminución gradual o repentina de la visión, especialmente si la causa subyacente es una catarata o un retinoblastoma.

Cuándo buscar atención médica

Si observa leucocoria en su hijo o en usted mismo, es fundamental buscar atención médica de inmediato. La detección temprana de la causa subyacente puede prevenir la pérdida de visión y otras complicaciones graves. Debe buscar atención médica inmediata si:

  • La leucocoria aparece de repente: Si nota un reflejo blanco repentino en la pupila, especialmente en un niño, es esencial realizar un examen ocular para descartar enfermedades graves como el retinoblastoma.
  • Pérdida de la visión o disminución de la visión: Si hay alguna pérdida o disminución de la visión asociada, es necesario un examen inmediato por parte de un oftalmólogo.
  • Otros síntomas oculares: Si la leucocoria se acompaña de dolor, enrojecimiento o destellos de luz, debe buscar ayuda médica para determinar la causa.
  • Antecedentes familiares de enfermedades oculares: Si hay antecedentes familiares de retinoblastoma, cataratas u otras enfermedades oculares hereditarias, es importante controlar la leucocoria y realizarse exámenes oculares regulares.

Diagnóstico de la leucocoria

Para diagnosticar la leucocoria e identificar la causa subyacente, un oftalmólogo realizará una evaluación exhaustiva, que puede incluir:

  • Examen completo de la vista: El oftalmólogo examinará los ojos y buscará signos de crecimientos anormales, cataratas o problemas de retina.
  • Imágenes retinales: Se pueden utilizar técnicas de imágenes, como la fotografía del fondo del ojo o la tomografía de coherencia óptica (OCT), para obtener imágenes detalladas de la retina e identificar posibles causas de leucocoria.
  • Ultrasonido: En casos de sospecha de retinoblastoma o desprendimiento de retina, se puede realizar una ecografía ocular para evaluar la estructura del ojo y la presencia de posibles tumores.
  • Prueba genética: Si se sospecha retinoblastoma, se pueden realizar pruebas genéticas para verificar si hay mutaciones en el gen RB1.
  • Análisis de sangre: En algunos casos, se pueden solicitar análisis de sangre para detectar infecciones sistémicas o afecciones como la toxocariasis, que puede causar leucocoria.
  • Tomografía computarizada o resonancia magnética: Se pueden utilizar pruebas de diagnóstico por imágenes, como tomografías computarizadas o resonancias magnéticas, para evaluar si hay masas o tumores en el ojo o detrás del ojo en casos de sospecha de retinoblastoma u otras afecciones graves.

Opciones de tratamiento para la leucocoria

El tratamiento de la leucocoria depende de la causa subyacente. Algunas opciones de tratamiento comunes incluyen:

  • Cirugía: En casos de retinoblastoma o cataratas, puede ser necesaria cirugía para extirpar tumores o cataratas y restaurar la visión.
  • Quimioterapia: El retinoblastoma a menudo se trata con quimioterapia para reducir los tumores antes de la cirugía o para prevenir la recurrencia después de la extirpación del tumor.
  • Terapia de radiación: En algunos casos de retinoblastoma, se puede utilizar radioterapia para tratar el tumor si no se puede extirpar quirúrgicamente.
  • Terapia con láser: La terapia con láser se puede utilizar para tratar ciertas afecciones de la retina, como la enfermedad de Coats, o para destruir vasos sanguíneos anormales en la retina.
  • Cirugía de reemplazo de lente: Si las cataratas están causando leucocoria, puede recomendarse una cirugía para extraer el cristalino nublado y reemplazarlo por una lente artificial.
  • Antibióticos o medicamentos antimicóticos: Si una infección es la causa de la leucocoria, se pueden recetar antibióticos o medicamentos antimicóticos para tratar la infección subyacente.

Mitos y realidades sobre la leucocoria

Existen varios mitos y conceptos erróneos sobre la leucocoria que conviene aclarar:

  • Mito: La leucocoria es siempre un signo de cáncer.
  • Hecho: Aunque la leucocoria suele asociarse con enfermedades graves como el retinoblastoma, también puede ser causada por enfermedades menos graves como cataratas o infecciones.
  • Mito: La leucocoria sólo es visible en bebés o niños pequeños.
  • Hecho: La leucocoria puede aparecer a cualquier edad, aunque es más común en bebés y niños pequeños.

Complicaciones de la leucocoria

Si no se trata, la leucocoria puede provocar varias complicaciones, entre ellas:

  • Pérdida de la visión: Si es causada por afecciones como retinoblastoma o cataratas, la leucocoria puede provocar una pérdida permanente de la visión si no se trata a tiempo.
  • Propagación del cáncer: En los casos de retinoblastoma, si no se trata, el cáncer puede propagarse a otras partes del cuerpo y volverse potencialmente mortal.
  • Deformidad ocular: Las afecciones no tratadas que causan leucocoria, como cataratas o infecciones de retina, pueden provocar cambios estructurales en el ojo, afectando su apariencia y función.

Preguntas frecuentes sobre la leucocoria

1. ¿Qué causa la leucocoria?

La leucocoria puede ser causada por una variedad de afecciones, que incluyen retinoblastoma, cataratas, desprendimiento de retina, enfermedad de Coats e infecciones o inflamación que afectan el ojo.

2. ¿La leucocoria es siempre un signo de cáncer?

No, aunque la leucocoria se asocia comúnmente con el retinoblastoma, también puede ser causada por afecciones menos graves como cataratas o infecciones de retina.

3. ¿Cómo se trata la leucocoria?

El tratamiento para la leucocoria depende de la causa subyacente y puede incluir cirugía, quimioterapia, radioterapia o medicamentos para abordar infecciones u otras afecciones.

4. ¿Cuándo debo consultar a un médico por leucocoria?

Si nota un reflejo blanco en el ojo, especialmente en un niño, o si hay pérdida de visión, dolor u otros síntomas asociados, busque atención médica de inmediato.

5. ¿Se puede prevenir la leucocoria?

La leucocoria puede ser difícil de prevenir, pero la detección temprana de afecciones como el retinoblastoma y las cataratas mediante exámenes oculares regulares puede ayudar a reducir el riesgo de complicaciones graves.

Conclusión

La leucocoria es un síntoma preocupante que requiere atención médica inmediata para determinar la causa subyacente. Si bien puede deberse a afecciones benignas como las cataratas, también puede ser un signo de afecciones oculares graves, como el retinoblastoma. El diagnóstico y el tratamiento tempranos son esenciales para preservar la visión y prevenir complicaciones posteriores. Si nota leucocoria, busque atención médica de inmediato.

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