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¿Qué es el reemplazo total de hombro?

El reemplazo total de hombro (RTH) es un procedimiento quirúrgico diseñado para aliviar el dolor y restaurar la función de la articulación del hombro. Esta operación consiste en extraer las partes dañadas de la articulación y reemplazarlas con componentes artificiales, generalmente de metal y plástico. El objetivo principal del reemplazo total de hombro es aliviar el dolor y mejorar la movilidad de las personas que padecen afecciones graves del hombro.

La articulación del hombro es una estructura compleja que permite un amplio rango de movimiento. Está compuesta por tres huesos principales: el húmero (el hueso del brazo), la escápula (el omóplato) y la clavícula (la clavícula). La articulación está rodeada por una cápsula de ligamentos y tendones que le proporcionan estabilidad y soporte. Con el tiempo, diversas afecciones pueden deteriorar esta articulación, lo que provoca dolor, rigidez y disminución de la función.

El reemplazo total de hombro está indicado principalmente para pacientes con artritis grave de hombro, en particular osteoartritis o artritis reumatoide. Estas afecciones pueden provocar el desgaste del cartílago que amortigua la articulación, lo que provoca contacto hueso con hueso, inflamación y dolor intenso. Otras afecciones que pueden requerir este procedimiento incluyen desgarros del manguito rotador, necrosis avascular (una afección en la que se interrumpe el riego sanguíneo al hueso) y artritis postraumática derivada de lesiones previas.

El procedimiento suele durar unas dos horas y se realiza bajo anestesia general. Durante la cirugía, el cirujano realiza una incisión sobre el hombro, extrae el hueso y el cartílago dañados e implanta los componentes artificiales. La nueva articulación está diseñada para imitar el movimiento natural del hombro, lo que permite a los pacientes recuperar su amplitud de movimiento y retomar sus actividades cotidianas.
 

¿Por qué se realiza el reemplazo total de hombro?

El reemplazo total de hombro se recomienda para personas que experimentan dolor de hombro debilitante y movilidad limitada debido a diversas afecciones subyacentes. La decisión de someterse a esta cirugía suele tomarse después de que tratamientos conservadores, como fisioterapia, medicamentos e inyecciones de corticosteroides, no hayan proporcionado un alivio adecuado.
 

Los síntomas comunes que pueden llevar a la recomendación de un reemplazo total de hombro incluyen:

  • Dolor crónico: Los pacientes a menudo refieren un dolor persistente que interfiere con las actividades diarias, como vestirse, alcanzar objetos por encima de la cabeza o dormir cómodamente.
  • Rango de movimiento limitado: Muchas personas experimentan rigidez y una capacidad reducida para mover el hombro, lo que dificulta la realización de tareas rutinarias.
  • Debilidad: La debilidad muscular alrededor de la articulación del hombro puede ser resultado del dolor y la falta de uso, lo que limita aún más la función.
  • Deformidad de las articulaciones: En algunos casos, pueden aparecer deformidades visibles en la articulación del hombro debido a artritis o lesiones previas.
  • Fracaso de los tratamientos conservadores: Cuando se han agotado las opciones no quirúrgicas sin una mejoría significativa, se puede considerar el reemplazo total de hombro.

El procedimiento suele recomendarse a pacientes con buena salud general y expectativas realistas sobre los resultados. Es fundamental que los pacientes analicen a fondo sus síntomas y opciones de tratamiento con su cirujano ortopédico para determinar si el reemplazo total de hombro es la opción adecuada.
 

Indicaciones para el reemplazo total de hombro

Diversas situaciones clínicas y hallazgos diagnósticos pueden indicar la necesidad de un reemplazo total de hombro. Entre ellos se incluyen:

  • Osteoartritis grave: Esta enfermedad articular degenerativa se caracteriza por el deterioro del cartílago, lo que provoca dolor, inflamación y rigidez. Los pacientes con osteoartritis avanzada que no han respondido a tratamientos conservadores pueden ser candidatos para la TSR.
  • Artritis Reumatoide: La artritis reumatoide, una enfermedad autoinmune que causa inflamación en las articulaciones, puede provocar un daño articular significativo. Los pacientes con síntomas graves y destrucción articular pueden beneficiarse de un reemplazo total de hombro.
  • Artropatía por desgarro del manguito rotador: Esta afección se produce cuando un desgarro masivo del manguito rotador provoca artritis en la articulación del hombro. Los pacientes con dolor significativo y pérdida de función pueden requerir una artroplastia de hombro.
  • Necrosis avascular: Cuando se ve comprometido el flujo sanguíneo a la articulación del hombro, el hueso puede morir, lo que provoca dolor y colapso articular. El reemplazo total de hombro puede ser necesario en pacientes con necrosis avascular avanzada.
  • Artritis postraumática: Las lesiones previas en el hombro, como fracturas o luxaciones, pueden provocar artritis con el tiempo. Si los tratamientos conservadores fallan, podría estar indicada una artroplastia total de hombro.
  • Inestabilidad articular: Los pacientes con luxaciones recurrentes del hombro o inestabilidad que no se pueden tratar por otros medios también pueden ser candidatos para este procedimiento.

Antes de proceder con el reemplazo total de hombro, se realiza una evaluación exhaustiva que incluye exámenes físicos, estudios de imagen (como radiografías o resonancias magnéticas) y evaluaciones del estado general de salud del paciente. Este enfoque integral garantiza que la cirugía sea adecuada y que los pacientes estén bien informados sobre los posibles riesgos y beneficios.
 

Tipos de reemplazo total de hombro

El reemplazo total de hombro se puede clasificar en diferentes tipos según las técnicas y los componentes específicos utilizados. Los dos tipos principales son:

  • Reemplazo total de hombro anatómico: Este es el tipo más común de TSR, en el que el cirujano reemplaza la cabeza humeral dañada con una esfera metálica y la cavidad glenoidea con un componente plástico. Este enfoque busca restaurar la anatomía natural de la articulación del hombro, lo que permite una mejor función y amplitud de movimiento.
  • Reemplazo total inverso de hombro: En esta técnica, se invierten las posiciones de la cabeza y la cavidad. La cabeza metálica se fija al omóplato y la cavidad plástica al húmero. Este enfoque es especialmente beneficioso para pacientes con daño grave del manguito rotador, ya que permite una mejor estabilidad y función, incluso cuando el manguito rotador no está intacto.

Ambos tipos de reemplazo total de hombro tienen sus indicaciones y se eligen según la condición, anatomía y objetivos funcionales específicos del paciente. La elección del procedimiento se realiza en colaboración entre el paciente y el cirujano ortopédico, teniendo en cuenta las circunstancias y preferencias únicas del paciente.

En conclusión, el reemplazo total de hombro es una intervención quirúrgica importante destinada a aliviar el dolor y restaurar la función en pacientes con afecciones graves de la articulación del hombro. Comprender el procedimiento, sus indicaciones y los tipos disponibles puede ayudar a los pacientes a tomar decisiones informadas sobre sus opciones de tratamiento. A continuación, la siguiente parte de este artículo profundizará en el proceso de recuperación tras el reemplazo total de hombro, brindando información sobre lo que los pacientes pueden esperar durante su rehabilitación.
 

Contraindicaciones para el reemplazo total de hombro

Si bien el reemplazo total de hombro (RTH) puede mejorar significativamente la calidad de vida de muchos pacientes que sufren dolor y disfunción de hombro, no es adecuado para todos. Ciertas afecciones y factores pueden hacer que un paciente no sea apto para este procedimiento. Comprender estas contraindicaciones es crucial tanto para los pacientes como para los profesionales de la salud.

  • Infección activa: Los pacientes con una infección activa en la articulación del hombro o los tejidos circundantes podrían no ser candidatos para la TSR. Una infección puede complicar la cirugía y causar complicaciones graves.
  • Pérdida ósea grave: Una pérdida ósea significativa en la articulación del hombro puede afectar la estabilidad y el éxito del implante. Los pacientes con osteoporosis avanzada u otras afecciones que provoquen un deterioro óseo grave podrían no ser candidatos ideales.
  • Trastornos neuromusculares: Afecciones como la distrofia muscular o trastornos neurológicos graves pueden afectar la capacidad de usar el hombro eficazmente después de la cirugía. Es posible que estos pacientes no logren los resultados deseados del procedimiento.
  • Condiciones médicas no controladas: Los pacientes con diabetes no controlada, cardiopatías u otras afecciones médicas graves pueden enfrentar mayores riesgos durante y después de la cirugía. Es fundamental controlar estas afecciones antes de considerar la TSR.
  • Candidatos quirúrgicos malos: A las personas que no tienen una buena salud general o que tienen un alto riesgo de complicaciones debido a la edad u otros factores se les puede aconsejar que no se sometan a un reemplazo total de hombro.
  • Potencial de rehabilitación insuficiente: La recuperación exitosa de una TSR requiere compromiso con la rehabilitación. Los pacientes que probablemente no participen en fisioterapia ni sigan las instrucciones de cuidados postoperatorios podrían no ser candidatos adecuados.
  • Factores psicologicos: Los pacientes con problemas psicológicos importantes que puedan afectar su capacidad para afrontar la cirugía y la recuperación también pueden considerarse no aptos para la TSR.
  • Cirugía de hombro previa: En algunos casos, cirugías previas en el hombro pueden complicar el procedimiento o afectar el resultado, haciendo que la TSR sea menos aconsejable.

Es esencial que los pacientes tengan una conversación exhaustiva con su cirujano ortopédico para evaluar sus circunstancias individuales y determinar si el reemplazo total de hombro es la opción adecuada para ellos.
 

Cómo prepararse para un reemplazo total de hombro

La preparación para un reemplazo total de hombro implica varios pasos importantes para garantizar el mejor resultado posible. Aquí encontrará una guía para ayudar a los pacientes a prepararse para el procedimiento.

  • Consulta Preoperatoria: Programe una consulta completa con su cirujano ortopédico. Esta cita incluirá un examen físico, una revisión de su historial médico y una conversación sobre sus síntomas y objetivos para la cirugía.
  • Pruebas medicas: Su cirujano puede ordenar varias pruebas antes del procedimiento, entre ellas:
    • Radiografías: Para evaluar el estado de la articulación del hombro y los huesos circundantes.
    • Resonancia magnética o tomografía computarizada: para proporcionar imágenes detalladas de las estructuras del hombro.
    • Análisis de sangre: para detectar cualquier problema de salud subyacente que pueda afectar la cirugía.
  • Revisión de medicamentos: Hable con su cirujano sobre todos los medicamentos, suplementos y productos herbales que esté tomando. Es posible que sea necesario ajustar o suspender la dosis de algunos medicamentos, especialmente los anticoagulantes, antes de la cirugía.
  • Modificaciones de estilo de vida: A menudo se aconseja a los pacientes que realicen ciertos cambios en su estilo de vida antes de la cirugía. Estos pueden incluir:
    • Dejar de fumar: Fumar puede perjudicar la cicatrización y aumentar el riesgo de complicaciones.
    • Control del peso: Mantener un peso saludable puede reducir la tensión en las articulaciones y mejorar los resultados quirúrgicos.
  • Preparación del hogar: Prepare su hogar para la recuperación mediante lo siguiente:
    • Configurar un área de recuperación cómoda con fácil acceso a las necesidades.
    • Organizar ayuda con las actividades diarias, especialmente en las primeras semanas posteriores a la cirugía.
  • Instrucciones preoperatorias: Siga las instrucciones específicas proporcionadas por su cirujano, que pueden incluir:
    • Ayuno antes de la cirugía.
    • Organizar el transporte desde y hacia el hospital.
    • Planificación de cuidados postoperatorios y rehabilitación.
  • Comprender el procedimiento: Infórmese sobre el proceso de reemplazo total de hombro, incluyendo qué esperar antes, durante y después de la cirugía. Este conocimiento puede ayudarle a aliviar la ansiedad y prepararle mentalmente para la experiencia.

Al seguir estos pasos, los pacientes pueden mejorar su preparación para el reemplazo total de hombro y contribuir a una experiencia quirúrgica y una recuperación más fluidas.
 

Reemplazo total de hombro: procedimiento paso a paso

Comprender el procedimiento de reemplazo total de hombro puede ayudar a aliviar las preocupaciones y preparar a los pacientes para lo que les espera. Aquí tiene una descripción general del proceso paso a paso.

  1. Preparación preoperatoria: El día de la cirugía, los pacientes llegarán al hospital o centro quirúrgico. Se registrarán y es posible que se les pida que se pongan una bata de hospital. Se les colocará una vía intravenosa (IV) para administrar medicamentos y líquidos.
  2. Anestesia: Antes de comenzar el procedimiento, el anestesiólogo administrará anestesia. Esta puede ser general, que adormece al paciente, o regional, que adormece la zona del hombro mientras el paciente permanece despierto.
  3. Incisión: Una vez anestesiado el paciente, el cirujano realizará una incisión en la parte frontal del hombro. La longitud y la ubicación de la incisión pueden variar según la técnica quirúrgica utilizada.
  4. Acceso a la articulación: El cirujano apartará cuidadosamente los músculos y tejidos para acceder a la articulación del hombro. Este paso requiere precisión para minimizar el daño a las estructuras circundantes.
  5. Eliminación de tejido dañado: Se extirparán las partes dañadas de la articulación del hombro, incluyendo la cabeza humeral (la cabeza del hombro) y cualquier cartílago artrítico. El cirujano también evaluará la cavidad glenoidea para detectar cualquier daño.
  6. Colocación de implantes: A continuación, el cirujano preparará las superficies óseas para el implante. Los nuevos componentes articulares artificiales, generalmente de metal y plástico, se colocarán firmemente en la articulación del hombro. El componente humeral se inserta en el húmero y el componente glenoideo se fija en la cavidad glenoidea.
  7. Estabilización de la articulación: Una vez colocados los implantes, el cirujano comprobará la estabilidad y el rango de movimiento de la nueva articulación. Se podrán realizar ajustes para asegurar una alineación y un funcionamiento adecuados.
  8. Cerrar la incisión: Una vez colocado todo, el cirujano cerrará la incisión con suturas o grapas. Se aplicará un apósito estéril para proteger la zona quirúrgica.
  9. Cuarto de recuperación: Después del procedimiento, los pacientes serán trasladados a una sala de recuperación donde se les monitoreará mientras se despiertan de la anestesia. Se les iniciará el manejo del dolor y recibirán instrucciones sobre los cuidados postoperatorios.
  10. Estancia en el hospital: Dependiendo del caso individual, los pacientes pueden permanecer hospitalizados de uno a tres días. Durante este tiempo, se puede iniciar fisioterapia para ayudar a recuperar el movimiento y la fuerza del hombro.
  11. Instrucciones de descarga: Antes de salir del hospital, los pacientes recibirán instrucciones detalladas sobre el cuidado del hombro, el manejo del dolor y qué esperar durante la recuperación. Se programarán citas de seguimiento para supervisar su progreso.

Al comprender cada paso del procedimiento de reemplazo total de hombro, los pacientes pueden sentirse más seguros y preparados para la cirugía y su proceso de recuperación.
 

Riesgos y complicaciones del reemplazo total de hombro

Como cualquier procedimiento quirúrgico, el reemplazo total de hombro conlleva ciertos riesgos y posibles complicaciones. Si bien muchos pacientes experimentan un alivio significativo del dolor y una mejor función, es fundamental conocer los riesgos comunes y poco frecuentes asociados con la cirugía.
 

Riesgos comunes:

  • Infección: Uno de los riesgos más comunes después de cualquier cirugía es la infección. Si bien se toman medidas para minimizar este riesgo, puede ocurrir en el sitio quirúrgico o en zonas más profundas de la articulación.
  • Coágulos de sangre: Los pacientes pueden correr el riesgo de desarrollar coágulos sanguíneos en las piernas (trombosis venosa profunda) o en los pulmones (embolia pulmonar) después de la cirugía. Con frecuencia se implementan medidas preventivas, como anticoagulantes y movilización temprana.
  • Dolor y rigidez: Algunos pacientes pueden experimentar dolor o rigidez persistentes en el hombro después de la cirugía. Esto se puede controlar con fisioterapia y estrategias para el manejo del dolor.
  • Aflojamiento del implante: Con el tiempo, los componentes de la articulación artificial pueden aflojarse, lo que provoca dolor y disminución de la función. Esto puede requerir una cirugía de revisión.
  • Lesión Nerviosa: Existe un pequeño riesgo de lesión nerviosa durante el procedimiento, lo que puede provocar debilidad, entumecimiento u hormigueo en el brazo o la mano.
     

Riesgos raros:

  • Fractura: En casos raros, puede ocurrir una fractura durante o después de la cirugía, particularmente si el hueso es débil o quebradizo.
  • Dislocación: La nueva articulación del hombro puede dislocarse, especialmente en las primeras etapas de la recuperación. Por lo general, se instruye a los pacientes sobre cómo evitar posiciones que puedan provocar una dislocación.
  • Reacciones alérgicas: Algunos pacientes pueden tener reacciones alérgicas a los materiales utilizados en el implante, aunque esto es bastante raro.
  • Complicaciones de la anestesia: Como ocurre con cualquier cirugía que requiera anestesia, existen riesgos asociados con la anestesia en sí, incluidos problemas respiratorios o reacciones alérgicas.
  • Curación retrasada: Algunos pacientes pueden experimentar una curación tardía o complicaciones relacionadas con su salud general, lo que puede afectar el tiempo de recuperación.

Si bien estos riesgos existen, es importante recordar que muchos pacientes se someten con éxito a un reemplazo total de hombro y experimentan mejoras significativas en su calidad de vida. Hablar sobre cualquier inquietud con el cirujano ortopédico puede ayudar a los pacientes a tomar decisiones informadas y a prepararse para una cirugía y una recuperación exitosas.
 

Recuperación después de un reemplazo total de hombro

El proceso de recuperación tras una artroplastia total de hombro (TSR) es crucial para lograr resultados óptimos y recuperar la función. El tiempo de recuperación puede variar según el paciente, pero comprender las fases generales puede ayudar a establecer expectativas realistas.
 

Cronograma de recuperación esperado

  • Fase postoperatoria inmediata (0-2 semanas): Tras la cirugía, los pacientes suelen pasar unas horas en la sala de recuperación antes de ser trasladados a una habitación del hospital. El control del dolor es prioritario durante esta fase, y se les administrarán medicamentos para aliviar las molestias. Se utilizará un cabestrillo para inmovilizar el hombro, y se suele animar a los pacientes a realizar movimientos suaves con los dedos y la muñeca para favorecer la circulación.
  • Fase de recuperación temprana (2-6 semanas): Durante este período, los pacientes tendrán citas de seguimiento para supervisar su recuperación. La fisioterapia suele comenzar en las primeras semanas, centrándose en ejercicios pasivos de rango de movimiento. Los pacientes pueden comenzar gradualmente a realizar actividades ligeras, pero deben evitar levantar objetos pesados ​​y los movimientos por encima de la cabeza.
  • Fase de recuperación intermedia (6-12 semanas): A medida que progresa la recuperación, la fisioterapia se volverá más activa, incorporando ejercicios de fortalecimiento. Los pacientes pueden esperar recuperar más movilidad y reanudar sus actividades diarias, aunque aún podrían existir algunas restricciones.
  • Fase de recuperación tardía (3-6 meses): En esta etapa, la mayoría de los pacientes notarán mejoras significativas en la función del hombro. Muchos pueden retomar sus actividades habituales, incluyendo deportes ligeros, pero las actividades de alto impacto deben seguir realizándose con precaución. A menudo se recomienda fisioterapia continua para mejorar la fuerza y ​​la flexibilidad.
  • Recuperación a largo plazo (6-12 meses): La recuperación completa puede tardar hasta un año, y muchos pacientes alcanzan sus mejores resultados en esta etapa. Las revisiones periódicas con el cirujano ayudarán a garantizar que el hombro se recupere correctamente y funcione correctamente.
     

Consejos para el cuidado posterior

  • Siga los consejos médicos: Siga las instrucciones de su cirujano con respecto a la medicación, la fisioterapia y las restricciones de actividad.
  • Manejar el dolor: Use los analgésicos recetados según las indicaciones y considere usar compresas de hielo para reducir la hinchazón.
  • Terapia física: Asistir a todas las sesiones de terapia programadas y practicar ejercicios en casa según lo recomendado.
  • Vigile las complicaciones: Esté atento a los signos de infección, como aumento de enrojecimiento, hinchazón o fiebre, y comuníquese con su médico si estos ocurren.
  • Regreso gradual a las actividades: Escuche a su cuerpo y aumente gradualmente los niveles de actividad, evitando cualquier movimiento que le cause dolor.
     

Cuándo se podrán reanudar las actividades normales

La mayoría de los pacientes pueden retomar sus actividades cotidianas ligeras entre 6 y 12 semanas después de la cirugía. Sin embargo, los deportes de alto impacto o el levantamiento de pesas pueden tardar más tiempo, a menudo alrededor de 6 meses o más. Siempre consulte con su profesional de la salud antes de reanudar cualquier actividad extenuante.
 

Beneficios del reemplazo total de hombro

El reemplazo total de hombro ofrece numerosos beneficios que mejoran significativamente la calidad de vida del paciente. A continuación, se presentan algunas mejoras clave para la salud asociadas con el procedimiento:

  • Alivio del dolor: Uno de los beneficios más inmediatos de la TSR es la reducción o eliminación del dolor crónico de hombro causado por afecciones como artritis o desgarros del manguito rotador. Muchos pacientes reportan un alivio considerable del dolor poco después de la cirugía.
  • Rango de movimiento mejorado: La TSR puede restaurar la movilidad de la articulación del hombro, permitiendo a los pacientes realizar sus actividades diarias con mayor facilidad. Esta mejora puede llevar a un estilo de vida más activo.
  • Fuerza mejorada: A medida que los pacientes progresan en la rehabilitación, a menudo experimentan una mayor fuerza en el hombro, lo que les permite realizar actividades que podrían haber evitado debido al dolor o la movilidad limitada.
  • Mejor calidad de vida: Con la reducción del dolor y la mejora de la función, muchos pacientes notan una mejora en su calidad de vida general. Pueden retomar las aficiones, los deportes y las actividades sociales que antes disfrutaban.
  • Resultados duraderos: Los reemplazos totales de hombro tienen una alta tasa de éxito, y muchos implantes duran 15 años o más. Esta longevidad significa que los pacientes pueden esperar beneficios sostenidos del procedimiento.
     

Costo del reemplazo total de hombro en India

El costo promedio de un reemplazo total de hombro en India oscila entre ₹1,50,000 y ₹3,00,000. Para obtener un presupuesto exacto, contáctenos hoy mismo.
 

Preguntas frecuentes sobre el reemplazo total de hombro

  • ¿Qué debo comer antes de la cirugía? 
    Es fundamental mantener una dieta equilibrada, rica en vitaminas y minerales, antes de la cirugía. Concéntrese en proteínas magras, frutas, verduras y cereales integrales. Evite las comidas copiosas la noche anterior y siga las instrucciones de su cirujano sobre el ayuno.
  • ¿Puedo tomar mis medicamentos habituales antes de la cirugía? 
    Hable sobre todos los medicamentos con su cirujano. Es posible que sea necesario ajustar o suspender algunos medicamentos, especialmente los anticoagulantes, antes de la cirugía para reducir el riesgo de complicaciones.
  • ¿Qué debo esperar durante los primeros días después de la cirugía? 
    Es posible que sienta algo de dolor e inflamación en la zona del hombro. Le ofrecerán opciones para controlar el dolor, y es fundamental mantener el brazo en cabestrillo para favorecer la cicatrización. Siga las instrucciones de su cirujano.
  • ¿Durante cuánto tiempo tendré que usar el cabestrillo? 
    La mayoría de los pacientes usan el cabestrillo durante aproximadamente 4 a 6 semanas después de la cirugía. Su cirujano le brindará orientación específica según su progreso en la recuperación.
  • ¿Cuando puedo empezar la fisioterapia? 
    La fisioterapia suele comenzar en las primeras semanas después de la cirugía. Su cirujano le proporcionará una derivación y le indicará cuándo comenzar según su recuperación.
  • ¿Qué actividades debo evitar durante la recuperación? 
    Evite levantar objetos pesados, realizar movimientos por encima de la cabeza y cualquier actividad que le cause dolor. Siga las recomendaciones de su cirujano sobre las restricciones de actividad durante la recuperación.
  • ¿Cuánto tiempo se tarda en recuperarse completamente? 
    La recuperación completa puede tardar hasta un año, y la mayoría de los pacientes experimentan mejoras significativas en los primeros 6 meses. Las visitas de seguimiento regulares con su cirujano le ayudarán a monitorear su progreso.
  • ¿Puedo conducir después de la cirugía? 
    La mayoría de los pacientes pueden volver a conducir después de unas 4 a 6 semanas, pero esto depende de su nivel de comodidad y del lugar de la cirugía. Siempre consulte con su cirujano antes de ponerse al volante.
  • ¿Cuáles son los signos de infección a los que debo prestar atención? 
    Busque mayor enrojecimiento, hinchazón, calor o secreción en la zona quirúrgica, así como fiebre. Si nota alguno de estos síntomas, contacte a su profesional de la salud de inmediato.
  • ¿La fisioterapia es dolorosa? 
    Aunque es normal sentir algunas molestias durante la fisioterapia, no deberían ser excesivas. Comuníquese con su terapeuta sobre cualquier dolor que experimente para que pueda ajustar sus ejercicios según corresponda.
  • ¿Puedo volver a practicar deporte después de la cirugía? 
    Muchos pacientes pueden retomar los deportes ligeros después de 6 meses, pero las actividades de alto impacto pueden tardar más. Siempre consulte con su cirujano antes de retomar cualquier deporte.
  • ¿Qué pasa si tengo una condición preexistente? 
    Informe a su cirujano sobre cualquier condición preexistente, ya que podría afectar su plan de recuperación y rehabilitación. Su equipo de atención médica adaptará su atención según corresponda.
  • ¿Necesitaré ayuda en casa después de la cirugía? 
    Sí, es aconsejable que alguien le ayude en casa durante los primeros días posteriores a la cirugía, especialmente con las actividades diarias como bañarse y vestirse.
  • ¿Cómo puedo controlar el dolor después de la cirugía? 
    Siga el plan de manejo del dolor de su cirujano, que puede incluir medicamentos y terapia con hielo. Mantener el brazo elevado también puede ayudar a reducir la hinchazón y las molestias.
  • ¿Qué debo hacer si me siento ansioso por la cirugía? 
    Es normal sentirse ansioso. Hable sobre sus inquietudes con su cirujano o un consejero. Ellos pueden brindarle tranquilidad y estrategias para ayudarle a controlar la ansiedad.
  • ¿Puedo ducharme después de la cirugía? 
    Generalmente podrá ducharse después de los primeros días, pero evite mojar la zona quirúrgica. Su cirujano le dará instrucciones específicas sobre cómo mantener la zona seca.
  • ¿Qué pasa si experimento rigidez durante la recuperación? 
    La rigidez es común durante la recuperación. Continúe con la fisioterapia y los ejercicios. Si la rigidez persiste, consulte con su cirujano para una evaluación adicional.
  • ¿Con qué frecuencia necesitaré citas de seguimiento? 
    Las citas de seguimiento suelen programarse a las 2, 6 y 3 meses de la cirugía. Su cirujano determinará la frecuencia según su recuperación.
  • ¿Existe riesgo de complicaciones después de la cirugía? 
    Como con cualquier cirugía, existen riesgos, como infecciones, coágulos de sangre y fallos del implante. Hable sobre estos riesgos con su cirujano para comprender cómo se aplican a su situación.
  • ¿Cuándo puedo volver a trabajar? 
    El plazo para reincorporarse al trabajo varía según el trabajo y la recuperación. Muchos pacientes pueden volver a trabajar en una oficina en un plazo de 4 a 6 semanas, mientras que los trabajos físicamente exigentes pueden requerir una ausencia más prolongada.
     

Conclusión

El reemplazo total de hombro es un procedimiento transformador que puede mejorar significativamente el dolor, la movilidad y la calidad de vida en general de las personas que sufren problemas en la articulación del hombro. Si está considerando esta cirugía, es fundamental consultar con un profesional médico que pueda guiarlo durante el proceso y ayudarle a comprender los posibles beneficios y riesgos. Con la atención y la rehabilitación adecuadas, muchos pacientes recuperan la libertad en sus actividades diarias y retoman sus aficiones favoritas.

Descargo de responsabilidad: Esta información es solo para fines educativos y no sustituye el asesoramiento médico profesional. Siempre consulte a su médico si tiene alguna inquietud médica.

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